Saltillo, Coah.- Humberto Moreira Valdés, Gobernador de Coahuila, confiesa que afrontar la crisis le quita el sueño. Ni la inseguridad, que considera sobredimensionada en el país, ni los asuntos políticos son su prioridad en este momento, a pesar de estar en la víspera de un proceso electoral federal.
El Mandatario asegura que viene lo más difícil para Coahuila: De acuerdo a los análisis de sus asesores en materia económica, en 2009 no acaba la crisis y en 2010 el panorama será peor.
Así que su principal reto es sortear la problemática económica, de ahí la importancia de establecer mecanismos de ahorro en el gasto público desde su gobierno.
La posibilidad de cierre de una de las plantas armadoras de General Motors en la Región Sureste impactaría inevitablemente al resto de Coahuila, puesto que las proveedurías operan en los cuatro puntos cardinales del estado, y es en este contexto donde revela la mayor de sus preocupaciones: la declaración de bancarrota de Chrysler.
No obstante los embates, los planes son que no se suspenda el programa de obra pública ni la obra social, o los asuntos que son prioritarios para la población. Con una línea de crédito lista para utilizarse en el momento en que se crea conveniente, el gobernador Moreira asegura que la construcción de puentes, clínicas, infraestructura y programas en beneficio de los que menos tienen no se verán mermados por el impacto en el recorte presupuestal anunciado desde el Gobierno federal.
Éste es el preámbulo en el que el Gobernador de la Gente explica cada una de las formulas que utiliza su administración para mantener el desarrollo en el Estado. En una serie de entregas que a partir de hoy presenta Zócalo, Humberto Moreira Valdés habla de los temores, de los riesgos, de los cambios y de su persona, en un entorno familiar.
LA ENTREVISTA
Luis Eduardo Mendoza, director general adjunto de Zócalo Saltillo; Sergio Cisneros, director editorial; Lourdes de Koster, jefa de información; Carlos Agúndiz, locutor; y Valentín Valdés, reportero, desarrollaron una amplia entrevista en el salón Presidentes de Palacio de Gobierno con el titular del Ejecutivo de Coahuila, quien sin tapujos, entre bromas, rompiendo con el esquema y muy a su estilo, ofreció detalles.
Zócalo Saltillo: Gobernador, se topa con el infortunio de que a mitad de su gobierno se atraviesa una crisis mundial de dimensiones incalculables, con base en la información que usted tiene del escenario económico nacional, internacional. ¿Qué podemos esperar para el futuro inmediato y el no tan inmediato para la economía de Coahuila?, y ¿cómo afectará este entorno a sus programas de gobierno, a los proyectos que ya están trazados?
Humberto Moreira: Primero agradecer esta pregunta, porque es importante tocarla. ¿Se acuerdan del osito panda? ¿No? ¿Sí se acuerdan, cuando, “que vamos a ponerle nombre: ‘Towi’”?, y que todo un concurso; y luego se acuerdan de “El Chupacabras”, no que “El Chupacabras”, que si también está declarado como alguien con problemas mentales, que si se parece al señor ése y todas esas cosas, y todo mundo distraído.
Y ahorita está el tema de seguridad, que es un tema real pero está sobredimensionado, y está sobredimensionado porque es una gran distracción a la catástrofe silenciosa que es la crisis económica.
Todo iba bien y “riájale”, aumentan la gasolina, y dijo el Gobernador de Coahuila: “No aumenten la gasolina no sean traidores a la Patria, no sean traidores a sus electores, no sean traidores a los mexicanos…”, pero se deslumbraron en la arrogancia de los espacios de poder y cedieron… Y las dieron, o sea, dieron las votaciones a favor de ellos y votaron por la… Traicionaron a México y votaron por la gasolina y me dijeron a mí: “Ya te la… No te vamos a dar esto, no te vamos a dar lo otro, no te vamos a dar apoyos”, las amenacillas de los poderosos… Dije: “No me den nada, quédense con ese dinero”; pero yo no traicioné a los mexicanos.
¡Treinta y nueve aumentos de gasolina! Y alguien decía: “No importa yo no tengo carro”. ¡Eit! Aunque no tengas carro, ¿y el transporte público qué?… “No importa, yo no me subo en el transporte público”. ¿Y la comida qué? Aunque no tengas carro ni te subas al transporte, te van a subir los alimentos... Nos dicen que estos señores son bien buenos y que no nos va a pasar nada… Y “riájale” aumentó todo, un 32% en promedio la canasta básica.
Y dicen: “No va a pasar nada”, nos aumentaron eso y que se viene la crisis internacional, la mentada que vino de fuera, pero que empezó aquí, se viene ese problema y se desencadena una reacción que no se ha podido detener y yo les dije con tiempo:
“¡Eit! Ahí viene una crisis” “¿No es éste el que siempre se queja?”… “¿Ahí viene una bronca económica después de lo de la gasolina…?” “Éste hablador ahora es economista…”
No pues no soy economista, pero contrato a los mejores economistas y ellos me dicen, y así sirve que no me enterco con una teoría y contrato a los mejores y me tienen que decir la verdad, me dicen “esto es lo que va a pasar” y pasó eso.
¿Qué broncas hemos tenido con esto? De todo tipo. Han subido los precios de los productos básicos, no por la crisis, que no los engañen; subieron por la gasolina, 39 aumentos, bueno 38, y a los de Piedras Negras y Acuña 39, así, les aumentaron.
Además de eso inició el desempleo, los paros técnicos, se detuvo el crecimiento, y hace unos días, unas semanas, criticaron a Carlos Slim, le dijeron catastrofista, que cómo era posible, cuando el señor lo único que dijo no es otra cosa que lo que está pasando ahora; ahora tenemos que decir “tenía razón Slim”.
Ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo claramente “nos equivocamos en el pronóstico de decrecimiento de México, dijimos como FMI que iba a decrecer uno punto y feria, y nos equivocamos”, dicen ellos, va a decrecer 3.7. Sí, 3.7 de decrecimiento, ya no va a haber crecimiento, desde hace muchos años hay crecimiento, crecimiento, ahora no hay crecimiento, va a haber decrecimiento; pero no, se perdió esa nota con el problema de la influenza y este rollo, el problema se nos perdió ¡Eit!... 3.7… En picada, en caída libre.
¿Qué quiere decir eso de 3.7 del FMI? Porque luego no hay traducción, es como hablar en otro idioma. Ah, eso quiere decir que va a haber menos empleo, que va a haber menos ingresos, que va a haber más pobreza, que va a haber más encarecimiento, que vamos a meternos en una bronca más fuerte de la que estamos viviendo, y desafortunadamente otra vez el profe Moreira tenía razón.
Les dije yo: “No es cierto que ya se va a acabar, no le hagan caso”, y entonces todos contra Slim, y pobrecito, México contra este señor, que genera medio millón de empleos, por cierto, nadie se lo reconoce, nada más yo.
A lo que voy es que vienen cosas más difíciles, y lo más duro es que nos pega a todos, le pega a la señora en su casa, y le pega al Gobierno estatal y municipal de todos los estados y de todos los municipios.
Hoy cualquier alcalde del estado va a tener menos dinero. ¿Ahorita sabe lo que hicimos? Nos juntamos. “¡Eh, alcaldes! En buen plan, júntense, firmemos un convenio para poder meter en un colchón lo del aguinaldo”. ¡A ese grado llegamos! Para que no se lo vayan a clavar y truenen las administraciones antes.
Se empezó a agarrar de las participaciones para juntarle a cada quién en una bolsita para los aguinaldos de los trabajadores, de los que barren la ciudad, de los que cuidan la ciudad, y les pegó a todos y a los estados también.
¿Sabes cuánto dinero perdió Coahuila con este ajuste en las participaciones? En la proyección de aquí a que termine el sexenio, seis mil millones de pesos. ¿Sabes cuánto son 6 mil millones de pesos? ¡Toda la lana! ¡Toda la lana!
¿Entonces qué vamos a hacer? Tengo días encerrado con el equipo financiero, no con el secretario de Finanzas, con todo el equipo financiero, así como estamos ahorita; empezamos de lunes a sábado y los domingos en la mañana afinamos con Javier (Villarreal), afinamos lo que vimos. Ah, que le vas a recortar, se acabaron los viáticos, 15% de viáticos, de por sí lo había bajado; es decir, le dije a los secretarios “si ustedes tienen oficinas regionales, ¿qué caso tiene que estén viajando?” ¡Pa’ abajo los viáticos!
Los carros, del 100% de los carros, la mitad, fuera, los vamos a dar de baja, se van a subastar al que los quiera comprar. Aunque recuerden que dicen “¿Cuánto haces de aquí a Monterrey?” “En mi carro hago una hora y media y en carro de Gobierno como 30 minutos”… No están así que digas “están todos peloteados”… “¿Y qué vas a ganar con eso? ¿A poco vas a recibir mucho dinero?” No, lo que vamos a ganar con eso es la mitad de la gasolina, la mitad de los seguros, la mitad de los deducibles, la mitad de los mantenimientos, la mitad de las tenencias, la mitad de todo… ¡Pa’ abajo los carros!
En el caso de cada una de las partidas, los eventos, el evento de “Las Ciudades Hermanas”, ese evento iba a ser en el Quinta Real, ya estaba programado, es que hubo lana federal que se consiguió para la comida y entonces yo les dije: “¡Yo no puedo ir a pararme en plena crisis en un salón que rentamos!”
Se acabaron las rentas, aquí lo que quepa en Palacio, y lo que no quepa ya les dije “se acabaron los toldos, se acabaron las malla sombras; traemos un sonidillo que tenemos ahí”, que es el que usamos ayer, es un sonidillo y me lo prestó Víctor Zamora, es de la SEC, se acabó, todo lo que tenga que quitar para meterlo a inversión pública.
¿Por qué no suspendo la obra? Si soy el estado que más invierte, el 25% en obra pública, el que nos sigue traía el 23, luego bajo a 18 y ahorita anda en 14; 25 contra el 14, hay unos que andan en cero, hay cinco o seis estados con inversión cero en obra pública. ¡Ah! Porque si yo suspendo obra pública, si yo dejo de hacer obra pública, dejo sin empleo a más de 20 mil personas de manera directa; en el Gobierno con nuestras obras trabajan más de 20 mil personas, son 90 mil coahuilenses, beneficiados los niños, la señora, el señor; es un beneficio multiplicado por 4.5.
Pero además indirectos son otros 40 mil: el que vende la varilla, el de cemento, el que traslada la varilla, estamos hablando de 60 mil, entonces son más de 250 mil personas; “nombre, párele a la obra pública y se acaban las broncas”. Sí, y ahora traigo otra bronca, no transformo el estado y todos esos están desempleados, está serio el problema, no le vamos a parar a la obra pública.
‘NO SE RESUELVE ESTE AÑO’
Zócalo Saltillo: ¿Cuánto va a durar esto? Según la información que tiene.
HMV: No se resuelve en este año; no se ve una solución en el próximo; se vislumbra que el próximo año esté más difícil que éste, dicen que el año difícil va a ser el otro. Sí, sí, a mí me gustaría decirles “arrivederchi… Vamos ahorita a echarnos unos tacos de caviar”; pero no, no se puede, tengo una ventaja… Aquí “La Penumbra” no ha subido el costo de las gorditas que me como… Yo todos los días desayuno gorditas de “La Penumbra” y hoy me trajeron diferentes, y al darles la mordida las descubrí.
¿Cuánto va a durar? Se espera que en el 2011 hayamos salido del problema. Esta crisis, yo lo dije hace tres meses… Me dijeron que esta crisis, no crean que me dijo un cuate que hizo pronósticos, me dice un experto que esta crisis va a ser más severa que la recesión de los Estados Unidos… ¿Que la del 29? No, la de 1906, que ésa sí estuvo más difícil que ninguna; entonces les dije, por eso, no es cierto.
Ya salió lo del FMI y ya hay dos que pensamos igual, yo quisiera que no fuera eso, a mí lo único que me ha quitado el sueño, lo único, no son los problemas de seguridad, es el ver que el país se ha metido en un problema por falta de dinamismo, que tenga resultados poco favorables. Es decir, el día 7 de enero, el día que lloraron los retratos… ¿Cómo que lloraron los retratos? No, si hasta yo estuve así ya haciendo, me dieron espasmos a mí también, dijo el Presidente: “Vamos a arrancar obra pública así y asá y voy a reactivar la obra pública”, y empezamos todos “ora sí”, dijimos “sí ya, ya la hicimos”… ¿Dónde está la obra pública?
Yo, si fuera el Presidente, desaparecería toda esa estructura burocrática… Que las desaparezca y que les den dinero, no a los estados, primero a los municipios y tantito a los estados, y entonces sí pasaría a la historia como el federalista, como el segundo padre del federalismo… Pero no lo van a hacer.
Zócalo Saltillo: Usted tiene información de primera mano respecto al conflicto automotriz, que mucho nos atañe a los coahuilenses; pero específicamente a los habitantes de la Región Sureste… ¿Qué futuro les depara a quienes dependen de este sector productivo? ¿Nos puede comentar qué amarres se hicieron con GM y Chrysler, que son dos empresas asentadas aquí?
HMV: Te voy a decir una información en primicia, estuvimos con Grace, es la presidenta de GM en México, y quedó claro todo lo que hemos dado, que no puedo externar cuánto, porque fue un acuerdo de confidencialidad; pero es mucho más de lo que trascendió, es mucho más de lo que trascendió cuando realizamos depósitos… No, maestro… ¿Por qué crees que al día siguiente salen: “Éste salvó los carros y la producción”? Es mucho más de lo que dijimos… Hay empresas de Piedras Negras a las que también hemos entrado y que no decimos nada.
En este momento me preocupa más Chrysler. Ésa es la primicia. ¡Ay, mamachiiita! En este momento me preocupa más Chrysler, ¿Cómo estará el asunto? Pues porque necesita… ¿Cuándo has visto al Gobernador de California con GM, o al Gobernador de Ohio, de Texas? No vemos a Barack Obama, los gobernadores ni se meten, porque no es un tema de ellos, porque los rebasa, entonces yo mi planteamiento sería que el Presidente (Felipe Calderón) pueda asumir una posición fuerte de apoyo a las armadoras, a todas las armadoras, hasta las que no están en Coahuila, hasta la VW, pero fuerte, y revisar la condición que tiene cada una de ellas.
Me preocupa que Estados unidos lo esté haciendo; pero lo está haciendo para cuidar los empleos en su país, y me preocupan las dos armadoras, pero Chrysler no ha estado en el centro de atención nacional, y se les debe dar un apoyo inmediato, pero emergente, a las dos armadoras, pero creo que a Chrysler no lo tienen contemplado como una prioridad y lo es, es una prioridad.
Zócalo Saltillo: Sobre todo por la cantidad de empleos, aquí son dos mil, arriba de tres mil empleos.
HMV: Sí, pero además abrimos una planta nueva, no quiere decir que no reciben apoyos; pónganse en lugar de ellos, ellos están haciendo inversiones, y alguien pudiera decir “es una empresa, hay proveedores en Piedras Negras, en Acuña, en la Carbonífera, en la Región Centro, en La Laguna, tienen extendido en todo el estado de proveedores”, un “golpanazo” a la industria automotriz y nos tambalea como estado industrial.
Zócalo Saltillo: En el caso de General Motors, específicamente, ¿qué va a pasar? Están garantizados los empleos, porque hay mucha incertidumbre entre sus trabajadores.
HMV: … GM va a tener repercusiones mayores en Silao, no tanto acá, es lo que yo exploro, lo que yo veo, no puedo garantizarlo porque no soy el presidente del grupo y de la empresa; pero es lo que yo tengo de información… Pero Chrysler, si no recibe apoyos inmediatos… Yo estoy dispuesto a hacerlo; ¿pero un estado cuánto puede apoyar si nos dejan migajas aquellos?… Pues de las migajitas les comparto algo, pero sin un apoyo extraordinario de la Federación difícilmente va a poder enfrentar esta situación.
En pocas palabras, ¿qué se requiere para no lamentarnos nada más y no lamentárnosla después? Se requiere del Gobierno federal. Acaba de pedir 47 mil millones de dólares, más 30 mil que había pedido. ¿Eso es mucho o es poco? Es varias veces lo que pidió Zedillo, varias veces lo que pidió Echeverría, varias veces lo que pidió López Portillo; es como si yo pidiera aquí en Coahuila 50 mil millones de pesos, es la misma proporción, una cantidad exagerada, son billones de pesos, no es que los esté pidiendo, es como si yo pidiera.
Con toda esa lana que estoy pidiendo, ¡pues no sean gachos! Aplíquenles tantito a las armadoras, les va a salir más caro después, los estados ahí damos lo que podemos, entonces… Creo que Silao va a tener una repercusión mayor, creo que tenemos ventajas competitivas, pero creo que Chrysler, si no se le atiende de manera urgente, puede tener complicaciones que después nos podemos lamentar como Nación.
La Constitución deja claramente establecido que es el Estado Mexicano y su titular, el Presidente, el responsable de otorgar a los mexicanos un empleo digno, el cual pueda mantener a su familia y desarrollarse con dignidad… No dice que los alcaldes o los gobernadores, dice el Presidente, y además el Presidente nos prometió un millón de empleos cada año y nos deben dos (millones de empleos), más los que se han perdido… Hay que sumarle los que se han perdido y ya casi nos van a deber tres cuando se acabe este año.