Monclova Coah.- La noche del sábado, Édgar salió de su casa vestido como cualquier joven de su edad, pero regresó vestido de mujer, con zapatos de tacón y peluca, después de que su madre lo liberara de la cárcel municipal.
Durante la madrugada, la ama de casa supo que su hijo había sido detenido en una fiesta y acudió a las instalaciones de Seguridad Pública a gestionar su liberación, pero no se imaginaba la tremenda sorpresa que se llevaría.
El joven de 15 años salió del área de celdas y pasó junto a su madre ataviado con un vestido rojo y zapatos blancos de tacón. Su mamá no lo reconoció de momento, pero luego se puso de todos colores al darse cuenta de que aquel joven vestido de mujer era su hijo y se apresuró a salir sola para esperarlo en el taxi que los llevaría a su hogar de la colonia Tierra y Libertad.
De acuerdo con los informes que dio a conocer Seguridad Pública Municipal, Édgar fue detenido poco antes de la medianoche del sábado en la esquina de las calles Parras y Saltillo de la colonia Hipódromo, donde se llevaba a cabo una fiesta.
La mayoría de los asistentes al festejo eran homosexuales y los vecinos del sector pidieron el auxilio de las autoridades debido a que escandalizaban tanto que no los dejaban dormir.
Los oficiales de la Policía Preventiva asignados a la patrulla 64 acudieron para tomar conocimiento y proceder de acuerdo con las circunstancias.
Al ver que se acercaba la unidad policiaca, los inculpados salieron corriendo despavoridos en todas direcciones.
Sólo Édgar cayó en manos de los representantes de la ley, quizá porque los zapatos de tacón le impidieron correr tan rápido como sus compañeros de andanzas.
Los uniformados trasladaron al menor de edad a las instalaciones de la Comandancia de Policía, donde quedó detenido a disposición del juez calificador.
Horas después la angustiada madre de familia acudió para liberarlo, pero se llevó una gran sorpresa al verlo vestido de mujer.
La ama de casa dijo que su hijo le pidió permiso para acudir a una fiesta con unos amigos. Agregó que Édgar salió de su hogar vistiendo pantalón de mezclilla y una camisa, como cualquier muchacho de su edad, por lo que esperaba verlo salir de los separos de esta manera.
Édgar, quien fue detenido con vestido de color rojo, zapatos de tacón y peluca, salió por el portón principal pasando junto a su mamá, quien ni siquiera se dio cuenta de que se trataba de su retoño.
Al darse cuenta, la madre de familia se puso de todos colores y se encaminó a un taxi, donde esperó al muchacho.
Finalmente ambos se retiraron a su casa, donde seguramente sostendrían una plática muy seria sobre el tema.