Washington, EU.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ofreció hoy su respaldo al plan de reforma migratoria de los senadores Charles Schumer y Lindsay Graham, demócrata y republicano, respectivamente.
La iniciativa confeccionada por estos senadores tiene una serie de candados para calmar a los sectores más conservadores. Prevé que millones de indocumentados que aspiran a su legalización tendrían que admitir que violaron la ley y pagar su deuda a la sociedad con servicio comunitario. Además, “estas personas estarían obligadas a pasar controles de antecedentes y a hablar inglés” para poder solicitar la residencia estadounidense.
En un comunicado distribuido hoy por la Casa Blanca, Obama señaló que el borrador de la iniciativa, estructurada por Schumer y Graham, atiende las preocupaciones de seguridad fronteriza y exige responsabilidad tanto a los indocumentados como a quienes los contratan.
Consideró que el paso siguiente es traducir el borrador en una legislación.
El respaldo a la iniciativa de los senadores Schumer y Graham ha sido interpretado como un intento de conciliación frente a las decenas de organizaciones que se disponen a marchar el domingo en las principales arterias de esta capital para demandar al presidente que cumpla las promesas de campaña hechas a los migrantes.
Entre tanto, fuentes oficiales revelaron hoy que el programa del “muro virtual” en la frontera con México seguirá adelante pese a la decisión del gobierno estadounidense de reasignar 50 millones de dólares originalmente destinados al proyecto.
Funcionarios del Departamento de Seguridad Interna dijeron a legisladores que el segundo bloque de la cerca virtual quedará concluido a fines de septiembre en la frontera Arizona-México.