Saltillo, Coahuila.- Justo a dos meses de la elección de Gobernador, alcaldes y diputados locales, la diferencia entre punteros de la contienda por el Gobierno estatal no es mucha, y la rebasa la cantidad de electores indecisos que el 4 de junio se podrían convertir en fiel de la balanza.

De acuerdo con los resultados de la última encuesta sobre intención del voto que levantó el despacho Berumen y Asociados, en marzo, el margen entre primero y segundo lugar, es decir el priista Miguel Riquelme y el panista Guillermo Anaya, fue de 8.8 puntos a favor del primero, pero la cantidad de ciudadanos que no contestaron o bien no sabían por quién votarán fue abrumadora: 20.8 por ciento.

El arranque de las campañas electorales deja ver que el resultado de la votación del 4 de junio será estrecho, y ante ello los electores indecisos se convertirán en el codiciado botín para los candidatos.

La cantidad de electores que acudirá a las urnas, pero no tiene definido a quién dará el voto, rayó incluso los 30 puntos.

Electores en el ‘limbo’

En abril del año pasado, de acuerdo con las mediciones de Berumen y Asociados, el número de indecisos fue de 27.7%; en junio, 23.1; agosto, 21.5; septiembre, 19.9; diciembre cerró con 15.6% y este año arrancó con 17.7 por ciento. En febrero la cantidad representó 25.1 y, 20.8 en marzo.

En diciembre pasado hubo menos indecisos y el PAN tuvo una mejoría en las mediciones, pero en los primeros tres meses de 2017 la variación se condicionó al ascenso que mantiene el candidato del Partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Armando Guadiana Tijerina, quien cuenta con 12.9% del voto.

Otro reto está en los electores que deciden no acudir a las urnas. De acuerdo con datos estadísticos del IEC y del INE, en la contienda de Gobernador en 2011 hubo un abstencionismo de 39.77 por ciento.