Saltillo, Coah.- Napoleón Gómez Urrutia, ahora senador de Morena, presidente y secretario general del sindicato minero, afirmó que se le increpa con instencia sobre un presunto desvío de 55 millones de dólares pertenecientes a su agrupación y en cambio, dijo, no cuestiona el abandono de los cuerpos de 65 mineros en Pasta de Conchos.

Aseguró que luchará para que se haga justicia a las familias de los 65 mineros sepultados en la mina Pasta de Conchos, hace más de 12 años.

Para tal encomienda partirá de tres premisas fundamentales: una indemnización digna y justa para las familias, rescatar los restos de los mineros que perecieron en un “homicidio industrial” por parte de Grupo México, empresa concesionaria de la mina y que se reabra una investigación para que se determinen las causas de la tragedia.

“Pasta de Conchos es una tragedia que a nadie se nos puede olvidar, que quedó en la impunidad. Fallecieron 65 mineros. Sesenta y cinco familias quedaron destruidas. Nunca se recuperó ni se quiso recuperar los cuerpos. Fue un homicidio industrial.

“Al quinto día, los concesionarios de la mina, la cerraron y la abandonaron, dejando en el limbo lo que sucedió el 19 de febrero de 2006, cuando explotaron varios túneles de la mina de carbón, ubicada en Nueva Rosita, Coahuila”, dijo Gómez Urrutia.

Aunque señaló que no hay una agenda establecida para trabajar en el Senado, dijo que Pasta de Conchos es un tema pendiente que “será un ejemplo para recuperar la dignidad del país”.

‘Que se atengan’

Advirtió ayer a sus detractores que se atengan a las consecuencias legales por haber hecho acusaciones falsas. Luego de permanecer casi 12 años exiliado en Canadá, dijo sentirse honrado de regresar a México y, para él, quedaron atrás los conflictos “injustos y arbitrarios” que trataron de destruir su organización sindical.

“A quienes hicieron acusaciones falsas, se los encargaremos a los abogados. Los que hayan cometido abusos (en su contra), que se atengan a la ley.


Con información de Reforma y Proceso