Saltillo, Coahuila.- Carmen Gamiño se ha dedicado a la palabra casi por destino, pues, según dijo a Zócalo, su papá “siempre tuvo cerca libros y me leía, él fue el culpable. La literatura infantil que él me daba fue la que me motivó a querer escribir. Esta idea me habitó durante muchos años hasta que me decidí a ejecutarla”.

La poeta se presentó la tarde del miércoles en el Centro Cultural Vito Alessio Robles (Cecuvar), en la charla Oficio de Palabra, en la que estuvo acompañada de la también poeta Claudia Luna.

Para Gamiño, quien dirige una serie de talleres literarios enfocados a los niños, el conocimiento por el lenguaje es uno de los grandes poderes de la literatura. Acercar la realidad ajena a la sensación por medio de la lectura y la escritura es una emoción indescriptible.

“El universo de las palabras es vital para conocer lo que nos rodea. El poder de las palabras es la de ser precisas y es por eso que tenemos un lenguaje extensísimo, para hablar sobre cualquier cosa. La palabra es vital para el entendimiento con el entorno, es una cercanía real.

“Ese descubrimiento es capaz de hacer que los niños se hagan conscientes del poder del lenguaje, ellos saben que es extenso y que cada palabra tiene un fin que es la comunicación. Cuando un niño se encanta al conocer un nuevo vocablo y lo usa para escribir algo, se redunda en mí porque veo ese manejo consciente de la palabra. Es reavivar la pasión en mí, pero también es mantener viva la lengua y enseñarlo al otro”, comentó la escritora originaria de la Ciudad de México, pero que desde 1995 vive en Morelos.

Códigos y lenguajes

Gamiño, además de utilizar las palabras en sus talleres infantiles, utiliza otras disciplinas para enseñar otros códigos de expresión, entre ellos el barro, la pintura, el papel, así como la edición artesanal de libros y cuadernos.

La escritora ha ganado diversos certámenes nacionales, tales como el Primer Premio de Cuento Breve Los Mil y un Insomnios, gracias a sus obras de literatura infantil, género al cual se siente muy cercana pues fue su primer encuentro con la palabra.

En cambio las obras adultas de Gamiño son recorridos muchas veces oscuros por la figura femenina en el mundo actual y las relaciones familiares.

“El que yo escribiera sobre los temas de la mujer fue de manera inconsciente al principio. Escribía para plasmar mi historia y no entendía qué era lo que estaba haciendo, pero a través de eso estaba liberando mi pensamiento para llegar a ser lo que ahora soy: una mujer independiente, que decide esforzarse al futuro”, expresó la escritora.

Para la autora de Historias que se Miran de Reojo, la mujer se ha esforzado para sobresalir en un campo dominado por hombres, y ha habido un apoyo muy grande que ha crecido cada vez más.

“Los retos que la literatura femenina ha ido enfrentando vienen desde hace mucho, hay que ganar terreno en esta disciplina. Ahora hay mucha mujer que escribe de todos los temas y sí, hay un abanico mucho más grande que antes ha tenido que esforzarse para publicar sus libros. Afortundamente ahora hay un impulso muy grande de editoriales independientes que son valientes y arriesgadas y ayudan a que estas escritoras se den a conocer”, comentó la autora de Biografía Dormida en un Doblez.

A lo largo de su trayectoria como escritora, Gamiño ha ido cambiando, se ha transformado en otra mujer que antes no era. La literatura, señaló, la ha ayudado a conocerse, abrir su interior y dejar atrás las obsesiones literarias que la ocuparon por un tiempo y que ahora son otras.

“El tema de la mujer y feminidad creo que ya está superado en mí misma, hay un cambio hacia la literatura infantil en la que quiero explorar otros campos, porque las cosas que he escrito me han ayudado a resolver esos problemas que alimentan a la escritura de una u otra manera. Es un camino que estoy recorriendo y en el que la literatura para niños es lo que me llama”, finalizó.

Cultura y plática

En Oficio de Palabra, Carmen Gamiño leyó varias de sus obras, mientras su interlocutora Claudia Luna le preguntó sobre el proceso creativo, las mujeres y los talleres, así como la importancia social de la literatura para formar un mejor país.

“Todos tenemos la capacidad de escribir y el mismo acto de la escritura es un acto valiente, honesto y es una manera de darle vueltas a las preguntas para responderlas de diversas maneras”, respondió Gamiño.
Hoy, el Cecuvar tendrá la presentación del libro Tierra y Libertad. Breve Historia del Zapatismo, autoría del historiador Felipe Ávila y que contará con la presentación de Pedro Salmeron. La cita es a las 19:00 horas y la entrada es libre.