Castaños, Coah.- Pese al peligro que enfrenta don Higinio García Zapata en su cuarto que está a punto de desplomarse por la humedad, no quiere salir y refugiarse en un albergue, su terquedad es más grande, pues asegura que es feliz estando en su vivienda que le heredó su madre.

Sentado en la base de su cama, vestido con una sudadera azul con un pantalón color beige, con un pie descalzo y otro con una bota, don Higinio se encuentra resguardado donde la llovizna no le cae, pero su cuarto está inundado, parece una pequeña laguna y sus pies tocan el lodo del piso, es invidente, perdió la vista hace algunos años, señala que el doctor le dijo que es a causa de la vejez, pero en ocasiones logra ver sus manos como si fuera una tela.

El 11 de enero cumplió 85 años de edad, se quedó solo en la vida, su madre falleció y nunca se casó, porque no tenía trabajo y construyó dos cuartos donde él y su madre vivían, pero uno de sus sobrinos lo desalojó y sólo le dejó que se quedara en una pequeña casa de adobe con techo de vigas.

Cada vez que llueve, sus vecinas se preocupan, corren a ver cómo está, pues es invidente, no tiene luz y vive en una condición precaria, sus familiares no lo visitan y sólo cuatro colindantes le llevan alimento y cuando empieza a lloviznar cambian de lugar su cama, él se niega a salir de su casa.

“Yo soy feliz aquí, Protección Civil acudió y me ofrecieron refugio en el albergue en el DIF, no quise, aquí estoy a gusto, sólo pido que me tapen los hoyos en el techo que se abrieron con la lluvia, ellos dijeron que regresarían, los estoy esperando para que me ayuden”, señaló angustiado.

Dijo que el único apoyo económico que recibe es de 70 y Más y gracias a sus vecinas Juanita Segundo Amaya, su hermana Catalina, Dulce Villarreal y Gema, no le falta su comida y cena.

Platicó que le hace falta una cama, colcha y un colchón, se le humedeció con la lluvia, su pequeño cuarto está inundado y pese al esfuerzo de la gente que lo conoce y lo ayuda, no hay manera de retirar todo el lodo y de protegerlo del agua.

Don Higinio vive en su soledad, sólo algunos recuerdos lo abrazan, pero señaló que no exige, es pobre pero es feliz, aunque sí requiere del apoyo de la gente para que le donen ropa, cobertores, colchón y comida.

Sus pocas pertenencias se le echaron a perder con el agua, entre varios vecinos y los elementos de Protección Civil retiraron el colchón empapado con la ropa que se humedeció, a un lado se encuentran cobijas que han sido donadas pero llenas de tierra, donde un pedazo del techo se cayó, leña que utiliza para encender una pequeña fogata dentro de su pequeño espacio para calentarse cuando tiene frío, una olla donde calienta sus alimentos, pero todo está en malas condiciones porque el tejado se derribó y se llenó una gran cantidad de tierra.

Las vecinas, al ver que no quiere abandonar su propiedad están al pendiente, pero señalan que es necesario que le rehabiliten el techo, pues cada vez que llueve se cae a pedazos y tienen miedo que se desplome.

Don Higinio vive en la calle Serapio Rendón 104 de la colonia Independencia y está dispuesto a recibir ayuda para la reparación de su casa, pues asegura que no abandonará ese pequeño espacio que le trae recuerdos agradables de su mamá.