Saltillo, Coahuila.- “El cuento parte de una técnica muy precisa y es totalmente distinto a la novela, si fueran artes plásticas el cuentista sería un pintor que se preocupa por la distribución del espacio y cómo resolver sus problemas de perspectiva, mientras que el novelista sería una escultura que se preocupa por volumen y materiales”, así define el escritor Dante Medina a la diferencia entre la narrativa breve y la de largo aliento.

El cuento es un género que Medina practica desde hace décadas. Son sus cuentos los que se reúnen en la antología Sin Miedo a las Palabras (Puertabierta, 2018), que muestra la evolución literaria, obsesiva y estilística del autor, que se presentará hoy a las 17:30 horas en la sala Julio Torri.

“Sin Miedo a las Palabras es un título que alude a que uno siempre tiene miedo al escribir, esta contradicción parte desde un atrevimiento, porque una de las cosas que he hecho en mi literatura es atreverme a utilizar el lenguaje y las palabras. No me limito al diccionario, para mí siempre existen las palabras que necesito, si a mí me hace falta una palabra, la fabrico”, explica el jalisciense.

Para el autor, la creación literaria parte desde una relación con el lenguaje, de una cercanía viva que le permita tomar y deformar, construir, o como dice Fernando del Paso en voz de Medina: “juega con las palabras: las atisba, las espía, les echa una zancadilla, las abruma, las posee, las arrancha del diccionario”.

Para Medina su literatura parte de la sorpresa, y a través de sus textos platica con el lector y le muestra una realidad que lo sorprenda, que lo cautive y maraville a la vez. Busca una lectura lúdica y juguetona.

“Mi literatura se escribe conforme se da mi acceso a la cultura, a la literatura y a mis intereses. Mi relación con el cuento parte de que he querido revolucionar y cambiar. Sin Miedo a las Palabras es un intento de estirar estos textos sin que dejen de ser un cuento, porque todos los verdaderos artistas buscan tomar al objeto artístico que les tocó y explorarlo, conocer sus horizontes y darles la vuelta”.

Artificio y lengua

El autor de Cómo Perder Amigos señala también que esta exploración se ha dado en muchos géneros. Ejemplificó con Cortázar y su Rayuela, y sostiene que ahí la novela juega y se estira hacia otros límites. También se señala como “un escritor que nunca está conforme con los cartabones de la cultura”.

El escritor amplía su percepción que tiene de sí como escritor y dice que siempre está explorando el cuento y sus nuevas formas. “Si algo me caracteriza es la búsqueda de la novedad y de lo excéntrico, que salga del centro hacia los lados, a mí me gusta mucho sorprender con el arte”.

Tras cuatro décadas de narraciones, Medina se ha convencido cada vez más de que “el cuento es un objeto verbal que se toma de un sólo trago; la novela, en cambio, es una creación que exige del lector, que lo cansa y hace que tome respiros: esta es un maratón y el cuento son 100 metros”

El tiempo también le ha hecho entender cada uno de los géneros literarios de los que se vale; a conocer bien el lenguaje y la técnica. Medina publicó su primera obra 30 años después de comenzar a escribir.

“Tuve que trabajar durante años para publicar textos de cualquier género. Tuve que ensayar durante años. La literatura es un juego sí, pero también es serio”, comentó el también crítico literario.

Para escribir este libro releyó sus obras, se reencontró con ellas, las analizó y notó una evolución gracias a sus ganas de impresionar. “Comencé presumiendo mi artificio y a un virtuosismo que yo creía que tenía, pero comencé a ceder a la necesidad de gustar”.

“Al preparar los Cuentos Completos me dio mucho gusto ver que no me repito, ni temática, ni estilísticamente. Fue un encuentro ver que los libros que hago son redondos desde el inicio. Me da gusto saber que no me repito, ni en los cuentos ni en las historias, siempre estoy buscando, como ya dije, la sorpresa para el lector”, concluyó.

Arreola condensado

Además de la presentación de su libro, el jalisciense forma parte de la Cátedra de Cultura Latinoamerícana Alejo Carpentier, en la cual hablará sobre Juan José Arreola, quien fue uno de los cuentistas más importantes de México. La cita es a las 11:00 horas.

Arreola, cuyo centenario se cumple este año, es un “autor que va desde Maupassant hasta Kafka. La idea del prodigioso miligramo, esa concepción de que se puede hacer maravilla con lo mínimo, es esa idea de tomar lo nimio y hasta costumbrista para brincar sin miedo al juego, a la fantasía y al deseo”.

Los cuentos de Arreola son universos condensados en narraciones breves, muchas de ellas de menos de una cuartilla. Microficciones que son pequeñas rendijas a través de las que el lector bserva un atisbo de realidad.

“Uno tiene que dar la magia en cada pase. En las miniaturas del arte uno no puede darse el lujo del espectáculo teatral porque no hay tramoya. Las narraciones breves son a mano desnuda y de un sólo golpe, en el caso de Arreola, hay una tradición de orfebrería de la palabra”, sostiene.

“Arreola también está entre Martín Luis Guzmán y Julio Cortázar. En su obra coquetea con autores y vanguardias. Arreola no es un autor que quiera ser el cronista de lo provinciano, ni mucho menos ser un autor de la Revolución o de lo posrevolucionario, sino que quería ser un escritor profundamente personal y peculiar”, finalizó el también catedrático.

HOY

» Presentación del libro Sin Miedo a las Palabras. Cuentos Completos.

» De Dante Medina

» 17:30 horas

» Sala Enriqueta Ochoa