Monterrey.- El joven estudiante de bachillerato que se quitó la vida ayer de un balazo en la cabeza en los baños de las instalaciones de la Prepa Tec, estuvo en el campus Eugenio Garza Lagüera, pero luego sus padres lo cambiaron a Valle Alto.

Jakob Hartmann, de 18 años de edad, padecía el síndrome de Asperger, una condición que vuelve a las personas retraídas al comportamiento típico de orden social, sin embargo, se presume que el acoso o bullying de compañeros fue uno de los factores que le generaba crisis depresivas.

Fuentes de la Fiscalía General detallaron que la escena indica que se trató de un suicidio.

Informaron que se están realizando pruebas de balística para determinar la mecánica de hechos y análisis de la herida para determinar la existencia de tatuaje; además, se revisan residuos de arma de fuego en las manos del joven, y se estudian los videos de circuito cerrado del campus.

"La funda de la pistola estaba en la mochila del chavo", explicaron, "eso da aparentar que él solo... se dispara y el casquillo brinca a un sanitario de enseguida y cae en una taza. De ahí es de donde se recopila el casquillo (calibre .38).

"El tema del video del circuito cerrado del campus habla de que el muchacho ingresó supuestamente solo y tras de él entró el chico que lo encontró tirado.

"Ya teniendo eso podríamos confirmar al 100 (que se trata de un suicidio)... Preliminarmente, por los indicios que tenemos hasta este momento, es suicidio".

Las fuentes mencionaron que el joven estaba diagnosticado con el síndrome de Asperger desde hace 11 años, pero no recibía tratamiento psicológico ni medicamento por este padecimiento.