Saltillo, Coahuila.- Paula Abramo creció escuchando la música de Chico Buarque, un espléndido músico que no sólo sedujo a la escritora cuando era pequeña, sino que le mostró la sonoridad de la poesía brasileña.

Hija de padre brasileño, Paula solía traducir al español los libros en lengua portuguesa que había en casa, sólo para compartir aquello que le gustaba. Ahora, como traductora profesional, regresa a sus raíces para dar a conocer a los lectores mexicanos algunos de los escritores que más ha disfrutado.

“Cuando empecé a trabajar profesionalmente las cosas cambiaron un poco, porque uno no siempre escoge lo que va a traducir. Ahora tengo el privilegio de estar trabajando en la traducción de algo que yo escogí, que son los cuentos de Machado de Assís. Estoy muy feliz y totalmente dedicada a eso de tiempo completo”, comparte en entrevista con Zócalo.

Abramo es una de las invitadas de la Feria Internacional del Libro de Coahuila (FILC), no podría ser de otro modo, pues durante años ha traducido la obra de autores del país invitado, y destaca la difusión que ha hecho de poetas brasileñas.

“Es un problema de los espacios de visibilidad que se le dan a las mujeres en la poesía, en Brasil y aquí. Aunque últimamente ha habido más atención a poetas muy importantes como Ana Cristina César, que fue publicada hace dos años en una edición muy bonita de sus obras completas en la Compañía de las Letras, y dentro del canon está Cecilia Meireles. Creo que existe una conciencia más clara de que hay que abrir espacios de visibilidad para estas mujeres que escribieron cosas increíbles y que enriquecen muchísimo el panorama de la poesía. Si se excluyen es una pérdida para todos, para los lectores y los poetas también, porque siempre es importante que exista esta pluralidad”, plantea la autora de Fiat Lux.

Contra el machismo

En cuanto al panorama contemporáneo, destaca el libro Poemas de un Útero es del Tamaño de un Puño, una traducción que Paula realizó de la obra de Angélica Freitas, una poeta brasileña que toca, de manera cáustica, la situación que viven las mujeres en una sociedad machista e inequitativa.

“Lo que Angélica hace es muy lindo, porque juega con cuestiones serias con mucha comicidad y las pone en jaque. Uno está leyendo poemas muy divertidos, pero nos damos cuenta de que lo expuesto ahí son cosas que también son trágicas. Por ejemplo, plantea qué clase de mujeres no serían consideradas limpias dentro de la ideología prevalente. A pesar de la risa, uno se da cuenta de que hay cuestiones terribles en juego, en esos poemas y en el mundo”, apunta.

La también poeta trabaja en la traducción de otras poetas poco conocidas en México, como Ana Martins Marques y Adeliada Ivanova, quien es una poeta brasileña que vive en Berlín y cuya poesía es de crítica política, muy feminista. Para Paula es importante que las mujeres tengan mayores espacios en la poesía, pero también en otros ámbitos.

“Tenemos quizá un punto de vista distinto, no por ser mujeres, sino por ser individuos únicos y el hecho de que se niegue nuestra voz es empobrecedor. Sí creo que podemos hablar desde un punto de vista de la alteridad y que incluir nuestras voces, permitirá que esa alteridad se conozca. Claro que ser mujer en México por lo general implica una serie de problemas de los que hay que hablar, creo que sí se está empezando a hacerlo, pero hay que insistir siempre porque no es una batalla ganada.

“Hay autoras que cuestionan los estereotipos en la poesía como Maricela Guerrero. Hay grandes autoras que hay que leer, y debemos estar en guardia cuando veamos que hay un espacio en el que no se están incluyendo mujeres. Hay que decirlo: aquí faltan mujeres, en los festivales de poesía, en las mesas redondas, en los premios... Hay que estar en guardia porque la tendencia es a excluirlas”, finaliza.