Saltillo, Coah.- Un domicilio con fachada de marcos rojos, ventanas tapiadas, música en alto todo el día, y una “familia” que la habitaba, fungía como casa de seguridad en la colonia Saltillo 2000.

Sin que sus vecinos de los lados, otras dos familias, se percataran de nada, la propiedad marcada con el número 230 de la calle Zarzamora servía para mantener a los rehenes de un secuestro exprés, “reventada” hace casi 7 días por elementos de la Policía Municipal.

“Eran vecinos como cualquier otro, tenían 8 meses viviendo ahí, sus hijos jugaban con los míos”, comentó una de las habitantes tras las rejas de su barandal, quien ahora teme por cualquiera de las casas a su alrededor, pues asegura que nadie sabe lo que ocurre adentro pese a que parezca una casa normal.

‘Buenos vecinos’ estaban involucrados en secuestro

Nadie imaginaba, que tras la facha de una “familia” y una casa “común”, el lugar funcionaba como casa de seguridad, en la colonia Saltillo 2000.

A unos pasos, sus propios vecinos, a quienes daban las buenas tardes, aún no creen que estuvieran involucrados en ilícitos o secuestros. “Martha” señaló que eran personas “reservadas, pacíficas y trabajadoras”, durante el poco tiempo que habitaron el inmueble, aunque sólo los veían por un rato y desconocen qué empleos tenían, así como sus nombres.

Dentro de la casa al menos dos habitaciones tenían solo un par de colchones, sin ningún otro mueble o decoración más que altares a la Santa Muerte.

Mientras que otra resguardaba ropa de niños, un televisor y una cómoda. Una mesa y un par de sillas en la cocina. Una casa inhabitable.

Las ventanas de la parte trasera con maderas y cartón como cortinas no permitían que la luz entrara al interior; en las recámaras que sólo albergaban un colchón como su mueble.

Sus paredes y pisos están marcados con la huella de un secuestro, donde en el vacío de sus habitaciones y oscuridad fueron el calvario de dos víctimas de este delito durante varias horas.

El juzgado otorgó órdenes de aprehensión en contra de Cruz Irene “N”, de 34 años; Blanca Azucena “N”, de 30; José Guadalupe “N”, de 40, y Misael “N”, de 29, luego de que el Ministerio Público acreditó ante la juez la probable participación de estas 4 personas en el delito de secuestro agravado.