Cannes, Francia.- Pechos al descubierto, una bandera LGTB en una mano y un megáfono en la otra, la activista transexual Indianara protagoniza en Cannes un documental sobre su combate en Brasil.

Presentado en la sección de cine independiente ACID, “Indianara” sigue la trayectoria de esta carismática activista de Rio, en sus acciones militantes, y también en su vida personal, con su marido.

Los directores de la cinta, la francesa Aude Chevalier-Beaumel y el brasileño Marcelo Barbosa, la descubrieron en una manifestación, cuando citaba a los casi 200 transexuales asesinados en un año. Aquella imagen les impactó.

Admiten que al principio Indianara, de 48 años, no estaba convencida de querer participar en el proyecto, pero ellos veían que era una “urgencia”.

“Ella estaba cansada, físicamente y mentalmente. Ya no se veía en la lucha por mucho más tiempo”, precisa Barbosa, en una entrevista a la AFP.

La perseverancia de los realizadores hizo que finalmente la activista aceptara, sobre todo porque fue consciente de que su vida podía convertirse en un “ejemplo para las próximas generaciones”.



El rodaje se prolongó durante dos años, entre las manifestaciones contra el expresidente Michel Temer en 2016 y las elecciones presidenciales de 2018 que llevaron al ultraderechista Jair Bolsonaro a la cabeza del Estado.

En ese tiempo, filmaron las violentas protestas contra Temer, reuniones de militantes y, sobre todo, la Casa Nem, una vivienda ocupada en el barrio de Lapa que acogía principalmente a miembros LGTB en situación vulnerable, y de la que Indianara fue una de las creadoras.

Un “cuerpo-museo”

El combate de Indianara para defender a las minorías se ve reflejado en su cuerpo. Un “cuerpo-museo”, dice Chevalier-Beaumel. “Un cuerpo que carga todas las luchas, que carga también sufrimiento, cicatrices…”, agrega la realizadora

“Tiene mucho esa conciencia del registro de su lucha, y quiere dejar cosas para las otras generaciones”, asegura. De ahí que aceptara finalmente ser grabada.

El 14 de marzo de 2018, todo cambió. La concejal negra Marielle Franco, que luchaba por los derechos de los negros, las mujeres y la comunidad LGTB, fue acribillada a balazos en pleno centro de Rio.

Fue un golpe duro para el país, también para Indianara. “Se sintió también amenazada, pensando que iba a ser la próxima”, confiesa Chevalier-Beaumel.

Con una ayuda financiera, instaló en su casa un sistema de cámaras de protección. “Pero no deja de ir a la calle, no deja de ir a las manifestaciones, no deja de salir de noche”, matiza la directora. “No quiere que eso cambie su rutina”.

El documental muestra también el día a día de la militante transexual con su pareja, Mauricio, un exmilitar conservador y muy católico. Pese a las diferencias abismales que los separan, se aman, insisten los realizadores.

Esta particular relación puede representar un “mensaje de esperanza”, que hay un “diálogo posible”, en una sociedad que ha quedado totalmente dividida después del triunfo de Bolsonaro.

La cinta concurre por el Queer Palm, que recompensa al mejor filme de temática LGTB. Estaba previsto que Indianara estuviera en Cannes para la presentación, pero una condena por la justicia francesa en 2008 impidió que viajara a La Croisette. Estando en Francia, fue condenada por proxenitismo y pasó varios años en la cárcel.

Para los directores, la activista pasó página de aquellos hechos, que según ellos fueron también para intentar proteger a personas con problemas.