Saltillo, Coah.- Salió de su madriguera para hacer historia, Kike Conejo se ha convertido en un símbolo para la capital coahuilense y para los Saraperos, por lo que su 25 aniversario como mascota oficial tenía que celebrarse a raudales.

Los jardines del Parque Madero vieron el ingreso triunfal del “Conejo de la Suerte” en una camioneta clásica, y detrás de él sus invitados de honor, mascotas de la Liga Mexicana de Beisbol como Rocco, la Furia Azul, el Toro Torín, Leonel el Coronel, el Perro Sultán, Tico Teco, Lorenzillo, Rango y Bravo León, mismos que alegraron el ambiente en el inmueble.

Pasado y presente se reunieron en el centro del diamante con la presencia del primer Kike Conejo, el cual fue representado por Alfredo Rodríguez, quien agradeció de corazón la oportunidad que le brindó la nueva directiva del Sarape de volver a portar la botarga que tantas alegrías brindó a la afición.

“Para mí significa una gran y magnífica sucesión del personaje que yo empecé gracias a la afición de Saltillo, ahora muy dignamente Carlos (Montoya) nos representa con eso y mucho más. Después de 25 años que se me de la oportunidad, ha sido una gran idea y estoy muy agradecido”, indicó.

Carlos Montoya es quien hoy lleva la responsabilidad de ser Kike Conejo, misma que asumió en 1999 con la llegada de la familia Ley a las riendas del Sarape. Veinticinco años han pasado de esta emblemática mascota, y por supuesto que disfrutó a tope el festejo.

“Estoy bien contento de estar en la piel del conejo, me ha dado muchas satisfacciones, y lo mejor de todo el cariño de la gente y de la afición verde. Estoy muy agradecido con la nueva directiva que nos ha dado la oportunidad de celebrar este cumpleaños”.

El video del recuerdo visto por sus invitados, un Kike Conejo que subió al centro del diamante para lanzar la primera bola, y un reconocimiento a todos los que asistieron a la fiesta, fue parte de lo que se vivió en un día que quedará para la historia, el momento en el que el “Conejo de la Suerte” llega a 25 años de vida.

(Con información de Gerardo Arancivia y Perla Martínez)