Saltillo, Coah.- El proceso para renovar la dirigencia nacional del PRI inició entre reclamos de los aspirantes en contra de lo que consideran una previsible imposición de Alejandro Moreno, Gobernador de Campeche con licencia, mediante la utilización de un padrón que no es el validado por el INE.

José Narro, extitular de Salud, acusó que en la contienda interna hay prácticas indeseables e incumplimiento de acuerdos.

“El proceso de elección ha dado principio y lo ha hecho con los mayores vicios y las prácticas menos deseables, con mentiras e incumplimiento de acuerdos. La mascarada para imponer a ‘Alito’ (Alejandro Moreno) al frente de la dirigencia ya comenzó”, dijo.

“Ahora se pretende incorporar a más de 654 mil personas como nuevos militantes del PRI, 488 mil de ellos –casi el 75%– procedentes de cinco estados: Coahuila, Ciudad de México, Campeche, Oaxaca y Michoacán”, planteó Narro en un mensaje en redes sociales.

En tanto, Ivonne Ortega coincidió en que hay “dados cargados” a favor de Moreno, y dijo que quien busca imponerlo es el expresidente Enrique Peña Nieto.

“La dirigencia del PRI cedió ante las presiones de quienes nos llevaron a la derrota, para que Enrique Peña Nieto continúe mandando a través de Alejandro Moreno Cárdenas.

ENTRE QUEJAS


El Gobernador de Campeche, Alejandro Moreno, conocido como “Alito”, pidió ayer licencia al cargo para contender por la dirigencia nacional del PRI.

En una decisión inusual –sólo comparable a la que tomó en 1970 Manuel Sánchez Vite, al separarse del Gobierno de Hidalgo para dirigir el entonces partido hegemónico–, el campechano dejó la gubernatura que concluiría en 2021.

“He tomado la firme decisión de solicitar licencia como Gobernador, iniciaré un nuevo proyecto político que nos acerque a las causas de la gente”, manifestó.