Buenos Aires, Argentina.- En una austera y accidentada ceremonia, inmersa en el temor por sucesivos movimientos telúricos, Sebastián Piñera, asumió este jueves en Valparaíso la presidencia de Chile y se transformó en el primer presidente de la derecha por vía la vía democrática en 52 años, quien prometió reconstruir al país “piedra por piedra y ladrillo por ladrillo porque esa es la misión de ésta, la generación del bicentenario”, por lo que de inmediato adoptó decisiones para paliar los daños.
“Es en estos momentos, y con la ayuda de Dios, tenemos que demostrar nuestra fortaleza, temple, coraje, voluntad y decisión, sin olvidar a nuestros muertos y seres queridos que ya no están”, expresó Piñera en su primer mensaje como presidente, en el que llamó a poner “manos a la obra para reconstruir” al país.
Asimismo, el mandatario aseguró que desde esta noche “vamos a garantizar el orden público y la tranquilidad ciudadana”, para luego anunciar una visita a Rancagua y Constitución, en la azotada región del Maule, donde encabezó una emotiva ceremonia en memoria de los muertos, arrojando flores al río Maule.
El acto de posesión, celebrado en el Palacio del Congreso en Valparaíso, y del que participaron presidentes latinoamericanos y el príncipe Felipe de Asturias entre otros, vivieron escenas de cierto pánico cuando tres de 12 réplicas se hicieron sentir en la ciudad portuaria.
Durante el desarrollo de la ceremonia, el país volvió a revivir los momentos de mayor dramatismo del pasado 27 de febrero y los días sucesivos, cuando un sismo de 8.8 grados en al escala de Richer sembró la devastación en la costa chilena.
De los sismos registrados hoy, el de mayor intensidad fue uno de 7.2 grados en la escala de Ritcher, justo cuando la ahora ex presidenta Michelle Bachelet, pasaba revista a las tropas en la puerta del Palacio. El segundo, de casi 5 grados, cuando los mandatarios invitados ingresaban al recinto, y minutos después fue el tercero, cuando Bachelet ingresó en medio de una ovación.
“Me voy triste con una mezcla de emociones: por un lado muy triste por el dolor de tanta gente, y tranquilos porque hemos cumplido lo que comprometido con la gente”, expresó Bachelet en su despedida oficial, para luego a la salida, recibir una estruendosa ovación y múltiples muestras de afecto. Una vez finalizado el acto, Piñera se dirigió a la ciudad de Viña del Mar, para la recepción oficial de los presidentes invitados en el palacio de Cerro Castillo, donde debió suspender el almuerzo oficial para viajar a Rancagua y Constitución.
No obstante sus primeras medidas como jefe de Estado estuvieron vinculadas al terremoto. Decretó el estado de emergencia en O´Higgins, donde se registraron los peores daños del sismo de hoy y el anuncio de un bono de ayuda a los damnificados. Recién en la noche, Piñera llegó al Palacio de La Moneda, rodeado de una multitud que lo ovacionó, para comenzar el que calificó “el mayor desafío de mi vida”.
“Me estoy haciendo cargo de la presidencia en un momentos histórico muy difícil por lo que ha pasado en los últimos días. A nosotros los chilenos nadie nos ha regalado nada. Todo lo hemos conseguido con esfuerzo por eso estoy seguro que vamos a superar este momento y a, una y mil veces, ponernos de pie, reconstruir lo que el terremoto y el maremoto han destruido, y a luchar por Chile”, subrayó el mandatario en su primer discurso desde el Balcón del histórico Palacio de La Moneda, en el que repudió los actos de “pillaje y saqueo de los últimos días”, los que a su entender, “esos fueron los menos”.