En dónde se nos quedaron aquellas madres que mientras lavaban trastes canturreaban alguna canción de Julio Jaramillo o de Marco Antonio Vázquez?
¿En dónde quedó ese apretón de nariz y el besillo repentino?
Y la nostalgia que vaga por las mentes que miran hacia el ocre color del pasado, intenta explicarse nuestro caótico presente en esa pérdida.
Dejamos los afectos… se nos perdieron muchas madres.
Los afectos primarios se perdieron, porque las hijas de aquellas madres cantarinas, descubrieron que debían trabajar, muchas de ellas aunque no quisieran, para llevar dinero a casa.
Por eso uno se pregunta si es que esta crisis es de veras tan grande, o es más grande la falta de solidaridad social de empresarios y trabajadores.
Unos, ante el primer embate de la adversidad, sacan el borrador y quitan nombres de la nómina.
Otros, buscan la manera de obtener más con el menor esfuerzo.
Cuando el empresario borra gente de su nómina, ni siquiera esboza en su mente la pregunta:
¿Son jefes o jefas de familia?
¿De familia?… ¿y eso qué es?… bueno, debe ser la nana, la muchacha… la que se quedó en lugar de mamá.
Señoras y señores, esta sociedad no tiene madre.
Por eso el neoliberalismo salvaje enseña que si tu competidor es débil, debes aplastarlo sin piedad.
Porque no hay una enseñanza materna que enseñe a los grandes, a ser cuidadosos con los pequeños.
Por eso, los chavales que no aprueban el examen de la preparatoria encuentran más sencillo meterse a ladrones o a operadores del narco, para ganar más sin tomar un libro.
Es que no hubo una madre que los levantara temprano y les vistiera para llevarlos a la escuela… no hubo una para llevarles lonche en el recreo… no hubo una para aguardarlos a la hora de salir.
Por eso los chavales se van de noche y nadie les controla…
¿Quién va a reclamarles su ausencia?… ¿quién les hará sentir remordimiento por dejar a la mamá con el nocturno sobresalto de no saber en dónde ni con quién andan sus hijos?
¿La buena madre que creyó que llevando más dinero a casa tendría una mejor familia, y a cambio de eso dejó a los chavales con la nana?
La crisis se explicaría con un montón de hipótesis de alto contenido financiero…
La crisis se explicaría con los factores del mercado, de la acumulación del capital en unos cuantos… de la falta de competitividad…
Yo creo que simplemente, estamos desmadrados… nos fuimos desmadrando poco a poco en esta generación que edificamos.
Por nuestras ambiciones de hombres…
Por nuestro error de creer que con el dinero les daríamos lo mejor.
Y lo mejor que en México tuvimos durante mucho tiempo, fueron nuestras madres.
Ya comenzamos a pagar por ello.
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