Saltillo, Coah.- Las fases emocionales e intelectuales por las que pasa usted desde la niñez hasta la tercera edad como miembro de una familia se llaman el Ciclo de Vida Familiar. En cada una de esas fases se enfrentan cambios en la familia que ayudan a desarrollar u obtener nuevas habilidades, desarrollarlas ayuda a trabajar en los cambios que se presentarán para el grupo.

No en todas las familias se presentan del mismo modo, ni siquiera se puede decir que todos los grupos familiares pasen por ellas, debido a que en el camino se pueden presentar situaciones inesperadas como enfermedades severas, problemas financieros o muertes inesperadas que pueden afectar el desarrollo normal de una familia.

¿Por qué es importante conocer su ciclo?

» Las fases del Ciclo de Vida Familiar son: Independencia, matrimonio (o unión en pareja), paternidad (desde que nacen los bebés hasta la adolescencia), viviendo con hijos adultos, tercera edad en familia.

» Saber en qué parte del Ciclo se encuentra su familia le permite desempeñarse más adecuadamente dependiendo de la actividad central de su ciclo en este momento y prepararse para enfrentar la siguiente etapa.

» El no conocer lo que se avecina puede representar dificultades que pongan en riesgo la unión familiar al bloquear ciertas relaciones entre sus miembros y hacer las transiciones penosas y dramáticas.

» Pasar de una etapa a otra de forma exitosa ayuda a las personas a prevenir enfermedades físicas y emocionales, así como desórdenes provocados por el estrés.

» Independientemente de que sea padre o hijo, hermano o hermana, pariente de sangre o político, sus experiencias en el seno del Ciclo de la Vida Familiar pueden afectarlo en su crecimiento o estancamiento personal.

¿Qué puede afectar un ciclo normal?
» El estrés diario, lidiar con una condición médica crónica u otro tipo de crisis.

¿Cómo puede mejorar su Ciclo de Vida Familiar?

» Esté tranquilo: puede mejorar la situación actual de su familia sin importar en qué fase se encuentre. Autoexamínese, edúquese y busque consejo adecuado para encontrar la forma de ayudar a su familia.

» Este análisis puede ayudarle a lidiar incluso con separaciones dolorosas como un divorcio o ser parte de una familia con una estructura no tradicional.

4 claves para construir una familia feliz

Saber quiénes somos
» Cuando los integrantes de la familia saben los valores que los rigen y actúan de acuerdo con ellos, se forman grupos fuertes y se reducen los conflictos. Para esto, los padres deben delinear los valores bajo los cuales se educará a los hijos, esto incluye rituales “obligatorios” que sirvan para convivir, discutir y establecer un contacto más cercano.

Apoyo mutuo
» Ninguna familia puede vivir en una burbuja, invariablemente está extendida a parientes, amigos, vecinos y otras redes de personas que se vuelven cruciales en su felicidad. Estas relaciones exponen a niños y padres a nuevas ideas y estilos de vida, lo que les brinda la oportunidad de aprendizaje común y solidaridad. El voluntariado, el hacer algo por los demás, generará crecimiento personal y familiar.

Fortaleza de alto nivel
» Las familias felices pueden tener la fortaleza suficiente para resistir los embates de la vida y permanecer unidos, los tiempos difíciles se pasan mejor junto a la familia. Las rutinas y los rituales familiares ayudan a sus miembros a encontrar equilibrio cuando se presentan imprevistos que tratan de desajustar la unión del grupo.

La importancia de la respiración
» No sólo en el aspecto físico, sino también en el emocional. Se trata de compartir todo el tiempo de relax que sea posible porque a través de él la familia también se fortalece. Lo mejor de todo es que no representa gasto ya que con una simple caminata puede alcanzar este objetivo. Otras actividades que puede incluir en este apartado son el practicar videojuegos, ver películas juntos, cocinar o sólo conversar en la sala de su casa. Todo esto crea lazos indestructibles que le ayudarán a valorar la vida.