Ciudad del Vaticano.- El Papa Benedicto XVI calificó hoy de "situación pecaminosa" la división entre las iglesias Católica y Luterana, tras advertir que la culpa de la desunión la tienen los seres humanos que "han destruido" la unidad.

Estas palabras las pronunció en alemán desde el púlpito del templo luterano de Vía Sicilia en Roma, durante una histórica visita que cumplió la tarde de este domingo, en la cual participó en una ceremonia religiosa ecuménica.

"No podemos beber del mismo único cáliz, no podemos estar juntos en torno al altar. Esto nos debe poner tristes, porque es una situación pecaminosa, pero la unidad no puede ser hecha por los hombres, debemos confiar en el Señor porque sólo él puede darnos la unidad", dijo.

El pontífice destacó que entre ambas iglesias existen muchos elementos de unidad, entre ellos la escucha de "la misma palabra de Dios" y el seguimiento del "único Cristo", con la esperanza que la unión pueda ser cada vez más profunda.

"Pero debemos ver también que hemos destruido nuestra unidad, hemos dividido el único camino entre tantos caminos", constató al asegurar que el diálogo institucional entre católicos y luteranos no se ha frenado, "como muchos han dicho".

Apuntó además que la división "oscurece" el testimonio público de ambas iglesias y advirtió: "no deberíamos pelear sino buscar ser cada vez más unidos".

Benedicto XVI se convirtió en el segundo Papa en la historia de la Iglesia romana en ingresar en un templo luterano, luego de Juan Pablo II, quien visitó hace 27 años justamente el mismo templo de Vía Sicilia, para recordar los 500 años del nacimiento de Martín Lutero.

Católicos y luteranos, conocidos coloquialmente como "protestantes", se encuentran divididos desde el siglo XVI tras la llamada Reforma Protestante, inspirada por el teólogo alemán Lutero quien se opuso a la autoridad del obispo de Roma.

En las últimas semanas ambas iglesias han afrontado una crisis pública en Alemania a causa de la revelación en los medios de diversos casos de abusos sexuales contra menores entre sus ministros de culto, los cuales han generado un intenso escándalo.

Al respecto se refirió este domingo, de manera indirecta, el pastor Jens-Martin Kruse durante la visita de Benedicto XVI. En un mensaje pronunciado ante el Papa aseguró que luteranos y católicos deben enfrentar juntos los momentos de dificultad.

"En el camino de Jesucristo, nosotros los cristianos somos llamados a no proceder los unos al lado de los otros, sino juntos. A prestar atención los unos a los otros. A ayudar a soportar pesos, cuando las fuerzas del otro se debilitan y, en las tribulaciones, a reforzarnos mutuamente", sostuvo.

"Si nos relacionamos así los unos con los otros, si en el dolor compartimos juntos y celebramos la alegría en la fe, este será un paso fundamental para hacer visible y eficaz la unidad de la cual vivimos", agregó.