Saltillo, Coah.- Nde R: La doctora María Guadalupe Cortés Cerda entregó a la redacción de este periódico una carta en la que desmiente a su acusador Horacio Hernández, quien interpuso una queja ante la Comisión Coahuilense de Arbitraje Médico en agosto, acusándola de incurrir en negligencia médica en su perjuicio.
La carta de este desmentido al ciudadadano Horacio Hernández tiene fecha del 16 de agosto, pero fue entregada apenas ayer, 3 de septiembre, a las 19:00 horas por la propia doctora , quien acudió a las instalaciones de Zócalo Saltillo y fue recibida por la recepcionista, Ana Karen; Sergio Cisneros, Director Editorial; Luis Eduardo Mendoza, Director General Adjunto, entre otras personas.
Zócalo Saltillo sólo recogió la versión de esta queja presentada ante la COCCAM, así como el testimonio de Horacio Hernández, presunta víctima de la doctora Cortés Cerda, y transcribió íntegra la versión del presunto afectado.
A continuación se transcribe la carta de la doctora Cortés Cerda, fechada el 16 de agosto, pero entregada hasta anoche, en la que niega todas las acusaciones.
C. Lic. Francisco Juaristi Septién
Director general de Zócalo Saltillo
Me dirijo enérgicamente a usted, en su carácter de director general del periódico Zócalo Saltillo, en relación con la nota informativa publicada el pasado 14 de agosto de 2010, en la que refieren la “presunta negligencia médica… Culpa al IMSS de perder una pierna”, y en la que en reiteradas ocasiones durante el texto de la misma se menciona mi nombre y apellidos completos como responsable de la “presunta negligencia”. Al respecto y en uso de mi derecho le preciso a usted: soy una profesionista de la medicina con un arraigo superior a los 25 años, de los cuales la mayoría me he desempeñado, lo cual menciono con mucho orgullo, como médico familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social; durante toda mi experiencia laboral he cumplido en cabalidad todas las exigencias que la práctica de mi profesión ordena, no sólo por el afán infinito de cumplir, sino porque provengo de un seno familiar en el que se me inculcó el amor y respeto a mis semejantes, de tal manera que decidí hacer de mi vida un constante servicio, asumiendo con esmero las responsabilidades como estudiante de Medicina y en conclusión con mis estudios, he dedicado mi vida profesional al servicio de los demás en la institución que, en mi opinión, es la de mayor empatía con sus derechohabientes, y aún los que no lo son.
En la publicación hecha por su periódico, no se confirma la certeza de la opinión tan subjetiva como errónea, dolosa y ventajosa, por parte de quien se ostenta como denunciante, se atrevió con ánimo amarillista a realizar dicha acusación, de la que debo destacar sólo algunas de las múltiples imprecisiones: la persona que se ostenta como denunciante nunca ha sido paciente asignado a mi responsabilidad de atención médica, ni en la fecha que refiere ni en ninguna otra; mayor imposibilidad existe de quien suscribe la presente, hubiera atendido al denunciante, porque en la fecha que refiere, supuestamente haber recibido atención médica de mi parte, YO ME ENCONTRABA EN USO DE MIS DERECHOS LABORALES, DISFRUTANDO DE MI PERIODO VACACIONAL, POR LO QUE NI SIQUIERA HICE ACTO DE PRESENCIA EN MI CENTRO DE ADSCRIPCIÓN, NI EN LA FECHA EN QUE SUPUESTAMENTE RECIBIÓ ATENCIÓN MÉDICA, NI DÍAS ANTERIORES Y POSTERIORES A ELLA, REITERO YO NI SIQUIERA M ENCONTRABA EN LA CIUDAD, POR ESTAR DISFRUTANDO DE MIS VACACIONES, de lo anterior, por supuesto cuento con soporte documental.
Desconozco la razón del dolo en mi contra por parte del denunciante, ya que ni siquiera lo conozco, ni me conoce personalmente, y destruye mi carrera profesional, afectándome gravemente en mi reputación y menoscabo de patrimonio, con el que soporto mis compromisos familiares, ya que además de ser una profesional de la Medicina, con amor e infinito respeto a mi vocación, soy madre de familia de dos jóvenes entusiastas, que también han sufrido agravio; por lo que, en su calidad de director general y responsable del periódico Zócalo Saltillo, exijo que se repare en mi favor el daño sufrido, se publique la presente en los mismos términos y condiciones en que se dio la publicación a la falsa denuncia en mi contra.
Sin otro particular por el momento.
María Guadalupe Cortés Cerda.
Saltillo, Coahuila, a 16 de agosto de 2010.