México, D.F.- El actor Leonardo Dicaprio y el director Martin Scorsese han vuelto a formar sociedad, una que cada vez da mejores frutos cinematográficos y que regresa a la pantalla grande con el nuevo thriller “La isla siniestra” que se estrena mañana viernes. La cinta promete explotar lo más profundo del ser humano, su naturaleza y sus enfermedades mentales.
Qué puedes decirnos sobre tu personaje, Teddy Daniels?
Interpreto a Teddy, un jefe de policía estadounidense. En la película lo vemos entrar junto con su compañero, Chuck, a un hospital para enfermos mentales que es a la vez una prisión de alta seguridad ubicada en una isla. Investigan la desaparición de un paciente, pero conforme avanza la historia vamos entendiendo que Teddy tiene motivos ocultos para estar ahí. Él quiere investigar a un paciente en específico porque sospecha que éste le ha hecho un daño tremendo a su vida.
¿Este paciente es el número 67?
Sí. Y es cuando se descubre a Martin Scorsese realizando un género con el que ya antes se ha relacionado y que resulta suyo nada más... Al más puro estilo de Hitchcock en cuanto al género, pero a la vez muy propio de Scorsese: un thriller psicológico emocional.
En efecto es una película espeluznante y desconcertante...
Totalmente, pero los espectadores más jóvenes pueden estar esperando el tipo de película en que reciben un susto constante cada 10 minutos. Aunque es muy aterradora a ratos, no se trata de un thriller en ese sentido. Me parece que es más que eso. Funciona en varios niveles. Es muchos géneros y muchas narraciones al mismo tiempo.
¿Fue difícil filmarla? ¿Fue tenso y agobiante como la misma isla?
Para ser honesto, ¡todas las películas de Martin Scorsese son así! Me refiero a que hay cierta tensión en el set porque todos se toman muy en serio lo que están haciendo. Pero eso es parte del paquete. Para mí uno de los retos más grandes de esta película fue la forma de acercarme como actor a las secuencias de sueño y los flashbacks: hay lapsos en los que la realidad de Teddy cambia de un plano a otro.
¿Qué tanto de Scorsese se ve en la edición final? ¿El resultado es el que imaginaste?
Su proceso de edición es más prolífico e intenso que el de otros directores. Me parece que hace esfuerzos meticulosos en el trabajo de posproducción. Thelma Schoonmaker y Martin básicamente se convierten en una pareja dentro del cuarto de edición durante todo un año después de que termina de filmar, y eso es todo lo que hacen.
“La isla siniestra” es tu cuarto filme con Martin Scorsese y todos han sido de géneros distintos. ¿Cómo surgen estas colaboraciones?
Es tan sencillo como que cada una se ha dado por separado. Había oído mucho sobre la primera, Pandillas de Nueva York, que estaba entre las películas que Marty llevaba tiempo queriendo realizar. Yo siempre había querido trabajar con Martin Scorsese. Por suerte se hizo al final. Después fue El aviador. Yo la había estado trabajando con Michael Mann por años, y cuando Michael se fue a hacer Ali, pensé que me encantaría llevársela otra vez a Scorsese. Por fortuna, la hicimos. Después, Bill Monahan escribió Los infiltrados, un guión muy emocionante que llegó a manos de Marty y en el que había un papel para mí, así que, por suerte, la mancuerna se generó casi automáticamente. Nunca ha sido premeditado. Se ha dado de forma natural. La isla siniestra también salió de la nada.
Scorsese es un hombre del cine... ¿Te expuso cuáles fueron los puntos de inspiración para “La isla siniestra” antes de empezar la película?
Más que eso... hace proyecciones. Consigue una copia original, porque también es un archivista de películas. Ha salvado miles y miles de películas del proceso de degradación, y tiene una filmoteca. Así que antes de filmar manda una copia y pasamos días viendo proyecciones de ciertos realizadores o escenas específicas de algunos actores para crear conciencia.
Es como un taller antes de empezar a hacer la película en sí.
¿Qué tipo de películas eligió para “La isla siniestra”?
Vimos “Laura, Retorno al pasado”, “Vértigo”, muchas policiacas. Básicamente, películas policiacas de época. Es un curso de cine. Recibes un curso relámpago del mundo en que estás a punto de entrar en el set.
¿Cuáles son tus expectativas de “La isla siniestra”? ¿Cómo crees que el público la recibirá?
Eso es algo que nunca puedo saber de antemano. Personalmente, nunca soy un juez justo porque después de meses de filmar, estar tan inmerso en el personaje y la trama de la historia, suelo estar muy apegado al material. Por eso es importante no tener expectativas de lo que el público pueda sentir. Mientras estamos filmando hago todo lo que es posible.
Dicho eso, “La isla siniestra” me movió mucho más de lo que imaginé. Me parece muy poderosa.
Se anuncia como un thriller psicológico, pero en esta película pasan muchas cosas a la vez, cambia de forma emocionalmente. Estoy muy orgulloso de haber participado.
¿Crees que has crecido como actor al trabajar con Scorsese?
Naturalmente, sí. Lo interesante de él es que pone tanta confianza en uno como actor, que importa lo que opines de tu personaje. Creo que esa confianza también es algo que se gana, pero desde los personajes más chiquitos hasta los principales en sus películas, tienes que llegar con la tarea hecha. Tienes que llegar habiendo entendido quién es esa persona, tienes que pensar mucho en qué te conviertes en el set. Aunque también él sabe lo que quiere, me parece que navega por sus actores para descubrir el máximo potencial de sus personajes. Él es un genio al exponer la naturaleza humana.