Monclova Coah.- Después de varios capítulos de hostilidades entre precaristas de la colonia Soledad Reyes, sector al que cambiaron el nombre por Lupita Murguía, finalmente la depuesta lideresa Griselda Galván Reyes y sus seguidores acusados de corrupción en perjuicio del paupérrimo patrimonio de los colonos desmontaron más de 160 chozas y emigraron a otra parte.
Ahora solamente queda un desolado y vasto llano donde antaño estaban construidas esas chozas que los casi indigentes llamaban casas en dicho sector enclavado al sudoriente de Monclova, donde la pobreza extrema impone su ley a aproximadamente 300 familias.
“Qué bueno que ya se fueron del barrio doña Griselda y las señoras que la seguían porque le quitaban mucho dinero a mami”, dijeron unos vecinos.
Por su parte, Griselda Galván sostuvo que desde hace 15 días las familias que habitaban en humildes viviendas construidas a base de lámina y cartón optaron por desalojar el sector ante la posibilidad de que fuera aprehendida por estar demandada por el apoderado de los terrenos César Nolasco.
“Nosotros ya no quisimos tener problemas con nadie porque sólo queremos un área dónde vivir, pues las familias no tienen ningún terreno y su situación económica muy apenas les
permite comer, mucho menos pueden pagar una renta; desalojamos el área y al parecer ya fue invadida por 80 familias”, comentó.