Monclova Coah.- “Que no se suicide, que esté en la cárcel hasta que se muera, que sufra lo que es vivir ahí, que pague el haber destruido los sueños e ilusiones de mi niña, que no sea cobarde y afronte las consecuencias de los actos que destruyeron a mi familia y a su propio hijo”, fueron las palabras de Deyanira Martínez Riojas, madre de Dixie, cuando se enteró de los intentos de suicidio de Óscar Zapata, quien matara a la jovencita. Con los ojos inundados de lágrimas por la dura situación de la que fue protagonista, pero con cierta entereza, aseguró que un suicido es una salida fácil para quien fuera su pareja por seis años y matara a su hija mayor.

“Que sufra en la cárcel, que se vuelva loco, nos traicionó a todos de la manera más vil, mil veces hubiera querido que me pasara a mí, por qué a ella, por qué acabar con los sueños de mi hija, con los planes que teníamos ella y yo”.

Aseguró que el suicidio es una forma de demostrar que la está pasando muy mal, que al estar solo con sus pensamientos, se da cuenta de lo que hizo y de todo el daño que le causó a su familia, a la de él y a su propio hijo de cinco años de edad.

“Yo ya no tengo a mi niña, pero ellos (la familia de Óscar) por lo menos lo van a seguir viendo, aunque sea encerrado”.

A él, -siguió- le falta lo peor, apenas son unos días encerrado, pero le falta pagar mucho, le falta pagar por haber destruido una vida, su matrimonio, su trabajo y también a su hijo, quien está muy susceptible porque no lo ha visto ni a él, ni a Dixie.

Declaró que la muerte de su hija, quien cumpliera el pasado 5 de este mes 18 años, ha sido un golpe muy fuerte.

“Nada más me acuesto y no dejo de pensar qué sintió mi hija, cómo fueron sus últimos momentos, por qué la mató, cómo podré superar su partida, nada más cuando estoy despierta me distraigo en otras cosas, pero llega la noche y me enfrento a la dura realidad”, dijo con sus ojos cubiertos de lágrimas.

Sentada en el sillón de su hogar ubicado en Castaños, Deyanira aseguró que en ocasiones siente que nada de lo que ha pasado es cierto, que Dixie saldrá de vacaciones junto con ella y la llevarán a Celaya, Guanajuato, donde planeaba pasar la Navidad junto a la familia de su padre, quien vive en Estados Unidos y está desecho por la noticia de la muerte de su hija.

Reconoció que le cuesta trabajo entender por qué su ex pareja reaccionó así, pues aseveró que tenían muchos momento buenos donde se mostraba amable y servicial, e incluso, cada cosa que necesitaba Dixie para la escuela se la conseguía a la hora que fuera.

“Cualquiera pensaría qué señora tan estúpida, cómo no pudo darse cuenta, pero en verdad quién iba a pensar que sería capaz de eso, es muy triste ser protagonista de esta historia, mil veces que me hubiera matado a mí”, señaló.

Ahora, la madre de Dixie se encuentra prácticamente huyendo de su vida en Saltillo... “allá hay mucha tristeza, están todos los recuerdos y cosas de mi hija, sus compañeros no han querido quitar la manta con su foto de la ventana de la casa y a mí se me hace muy difícil regresar”.

Recordó que el día en que cumplió años su hija, acudió al panteón para estar con ella, mientras que en su casa de Saltillo, los amigos de la colonia y la escuela de Dixie, acudieron al jardín de su casa y frente a la manta de su hija colocaron flores y veladoras y cantaron mientras recordaron lo que habían pasado con ella.

Señaló que en enero tendrá que regresar a la ciudad de Saltillo, pues ahí tiene su plaza como maestra.

Pero esta vez lo hará solo junto a su hijo de cinco años, enfrentándose a la soledad y a la tristeza de no tener a su hermosa hija.

Ahora viene lo más triste para la mamá de Dixie, la Navidad, esta época de gran alegría y nostalgia a la vez, que la harán extrañar con más fuerza a su pequeña.

“Trato de encontrar apoyo en mi familia, pero el recuerdo de Dixie me está matando”, dijo.