Saltillo, Coah.- El padre Juan Antonio Mendoza Barragán falleció ayer a los 69 años de edad. Originario de Guadalajara, el padre Juan Antonio Mendoza Barragán sintió el llamado de Dios desde muy pequeño, su corazón lo llamó a servir en Coahuila, donde siempre pedía estar por los menos cinco años en cada ciudad pues quería peregrinar para llegar con su mensaje a una gran cantidad de feligreses.

El obispo emérito Francisco Villalobos presidió la ceremonia donde recibieron su cuerpo que será velado hasta hoy en la capilla del Santo Cristo de la Catedral de Saltillo para luego celebrar en punto de las 12 del mediodía al misa solemne de cuerpo presente.

El ejemplo del padre Antonio quedó en todas las regiones de la diócesis, promovió la construcción de varios templos, entre ellos el que después se convertiría en la catedral de Piedras Negras.

En su familia fueron cuatro hermanos: Ignacio que también fue sacerdote; Matilde, que ya falleció y le sobrevive su hermana María Dolores y sus sobrinos que lo recuerdan con amor.

“Fue un gran hermano, era generoso y muy cercano a la gente humilde”, menciona su hermana María Dolores; al igual que sus sobrinos lo recuerdan como una persona transparente y con un gran sentido del humor.