México, D.F.- Para cuando Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio habían llegado al último día de una larga y exhaustiva grabación de “La isla siniestra”, -que se estrena mañana viernes en México- ambos estaban emocional y físicamente agotados. “Recuerdo que esa última noche simplemente nos mirábamos y decíamos: Gracias. Después nos abrazamos y eso fue todo. Nos despedimos y tomamos caminos separados”.
El director y su actor contemporáneo favorito se conocen extremadamente bien, por supuesto, y sus lazos se construyen en el frente de batalla de la filmación de películas, con una relación profesional que se ha extendido durante los últimos 10 años.
Claramente comparten el mismo enfoque, empujándose al límite para conseguir los mejores resultados, hacer la mejor pieza de cine que puedan.
Hacer películas es duro, dice Scorsese, pero “La isla siniestra” fue particularmente complicada debido al mal tiempo, la oscuridad, y un tema problemático. “Fue una cinta díficil de hacer”.
Pero Scorsese no es extraño a tal adversidad profesional, y también sabe, por amplia experiencia, que las mejores películas son muchas veces aquellas que resultan más demandantes.
Nuevamente juntos
“La isla siniestra” es su cuarta película juntos después de “Pandillas de Nueva York”, “El aviador” y “The departed”, esta última una hazaña que obtuvo cuatro Oscar, incluyendo Mejor Película.
“No creo que nuestra colaboración cambie necesariamente con el tiempo —dice Scorsese—. Pero se ha vuelto mas intensa. Esta película fue muy difícil para Leo porque había mucho por descubrir, y mientras más descubríamos, más profundo teníamos que llegar. Tratabamos de hacer cosas que ni siquiera habíamos considerado antes, pero fue muy complejo. Y Leo fue tan dedicado y para él fue como vivir en ese mundo durante mucho tiempo”.
La travesía fue claramente dura para ambos, pero el resultado es sorprendente, un thriller hermoso, complejo y cautivante sobre un oficial que investiga la desaparición de una asesina enferma mental, prisionera en una isla para criminales dementes.
DiCaprio entrega una actuación notable, apoyado por un elenco brillante que incluye a Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Emily Mortimer y Michelle Williams.
Scorsese tuvo su primer encuentro con “La isla siniestra” cuando leyó el guión de Laeta Kalogridis, una adaptación de la novela best-seller de Dennis Lehane del mismo nombre, que toma lugar en 1954 en una América que aún sufre el trauma posterior a la Segunda Guerra Mundial.
En las botas de un comisario
DiCaprio encarna a Teddy Daniels, un comisario americano que viaja desde el continente con su nuevo compañero, Chuck Aule (Ruffalo), a La isla para investigar la extraña desaparición de Rachel Solando (Mortimer), quien parece haber escapado de la prisión y se esconde en algún lugar de la isla.
Teddy Daniels es un hombre embrujado por la tragedia y el horror de los que ha sido testigo en el pasado —liberado de un campo de concentración mientras servía en el ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial y, más recientemente, la muerte de su esposa (representada por Michelle Williams).
También lo ataca la culpa sobre los eventos que han dominado su vida y la violencia que lo ha marcado.
Influencia de Polanski
La filmación de “La isla siniestra” se presentó frente a Scorsese como un “rompecabezas” interesante, dice, incluso cuando llegó el momento de crear las extraordinarias escenas en las que Daniels revive su propio pasado.
“Como plantear estas escenas, visualmente, fue un problema interesante, y también fueron difíciles, para los actores, así que fue un gran juego de riesgos en cada escena. Fue un rompecabezas, pero estoy contento con la forma en la que lo hicimos”.
Scorsese es un cinéfilo de renombre y revisitó muchas de sus películas favoritas de los 40 y 50 para prepararse a hacer “La isla siniestra”. También le recomendó muchas cintas a DiCaprio y a su elenco. “Sí, hubieron cintas que vi. El ambiente y tono de las cintas de Val Lewton (productor) de los años 40 son geniales. Les mostré I walked with a zombie y Cat people, títulos terribles, pero grandes trabajos de poesía.
“Ambas cintas fueron producidas por Lewton y dirigidas por Jaques Tourneur, y hay otra cinta de Lewton, The isle of the dead, que fue dirigida por Mark Robson, muy interesante.
“Y claro, vimos cintas de Roman Polanski: Cui-de-sac, Repulsión y la última de este tipo, El Bebé de Rosemary.
“Aun cuando conoces el final de El Bebé de Rosemary, puedes ver esta cinta muchas veces porque es fascinante ver la forma en la que todos se comportan. Los actores son extraordinarios y la forma en la que se filmó es brillante es una película que continúa revelándose a través del comportamiento de los personajes.
Así que fue una grande”.
El bebé de Rosemary comparte un terreno cinematográfico similar a La isla siniestra, dice, porque el personaje principal —que en el caso de la pelicula de Scorsese es Daniels— es un ser extraño que realmente nunca sabe lo que está pasando a su alrededor.
El director también hace referencia a algunos clásicos del cine negro. Hubo documentales, también.
Volverán a trabajar juntos
Scorsese, tan ocupado como siempre —está trabajando en un documental sobre la vida de George Harrison, otro sobre la autora Fran Lebowitz, terminó recientemente el piloto para una nueva serie en HBO, Broadwalk Empire, y está planeando una película biográfica sobre Frank Sinatra. También planea trabajar con DiCaprio nuevamente en el futuro. “Estamos buscando algo ahora mismo”, dice.
“Y definitivamente queremos trabajar juntos de nuevo”.
En una carrera notable, Martin Scorsese, quién nació y creció en Queens, Nueva York, ha entregado algunas de las películas más memorables del cine contemporáneo, desde la cautivante Mean streets (1973) a Taxi driver (1976), New York, New York (1977), Toro salvaje (1980), El color del dinero (1986), La última tentación de Cristo (1989), Good fellas (1990), Cabo de miedo (1991), Casino (1995), y en el cambio de siglo, Pandillas de Nueva York (2002), El aviador (2004), y “The departed” (2006).
Su amor por la música también ha influido en su carrera como director de cine, pues ha trabajado en diversos proyectos documentales.