Si la cultura no son sólo los funcionarios, ni los institutos ni siquiera los artistas, sino, como su etimología lo dicta, el “cultivo” de las expresiones de una sociedad, sean éstas populares o marginales, refinadas, tradicionales o contemporáneas, ningún ejemplo mejor que el Festival Viva Saltillo para ejemplificarlo.
SOBRAN LOS MOTIVOS
Ha sido el Instituto Municipal de Cultura, con Pedro Moreno a la cabeza desde hace algunos años, quien ha tenido el olfato para captar el gusto de las mayorías y aventarse el paquete de darle gusto a casi todos los sectores y no sólo a una minoría selecta.
En un hecho inédito en la administración de la oferta cultural de nuestra ciudad, artistas de la talla de Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, Lila Downs, Jaime López, Tania Libertad, Pablo Milanés y Fito Páez han estado al alcance del público saltillense en eventos gratuitos.
PARA TODOS TODO
Porque la ciudad no sólo son sus galerías, los tradicionales foros y la Plaza de Armas, se ha acercado hasta colonias y ejidos las distintas manifestaciones culturales; desde artistas como Celso Piña, Los Tigres del Norte, hasta grupos de teatro callejero, cuentacuentos, acróbatas, trovadores, y rockeros locales.
Este año, el IMC apuesta de nuevo por la diversidad; desde estupendos grupos de música progresiva como Nine Rain, musicalizando en vivo la película “Que Viva México” de Sergei Eisenstein, (una experiencia altamente recomendable… no hay que olvidar que fue Pedro Moreno quien trajo por primera vez a esta formación de jazz a nuestra ciudad) hasta agrupaciones de arrastre masivo como la efectivísima Arrolladora Banda Limón.
Por que nos guste o no, también Moderatto y la Sonora Santanera son manifestaciones de una preferencia, de una forma de concebir el mundo, de una forma de vivir, es decir, de una cultura.
VECINDAD
El narrador catalán Juan Marsé lo ha dicho antes mejor: “La cultura es saber salir de casa, sentarte en un banco, fumarte un cigarro o tomarte una cerveza, en armonía con uno mismo y con los demás. Eso es cultura. Lo demás son puñetas”. Es decir, entendernos en el respeto y en la diversidad. Y si se tiene la encomienda de brindar opciones culturales a la comunidad, abarcar todas las preferencias, y no sólo las del funcionario en turno o su grupo. El Instituto Municipal de Cultura ha interpretado perfectamente el sentir de su comunidad, y eso es ya un logro enorme.
BARDO DE LAS BARDAS
“El arte debe ser como un espejo, que nos revela nuestra cara”. Jacinto Benavente.