Cuando Maradona se puso a conspirar junto a su yerno Sergio “Kun” Agüero para destituir a Javier “El Vasco” Aguirre de la dirección técnica en el Atlético de Madrid me di perfecta cuenta de que un gran cáncer había llegado al futbol, pero cuando Riquelme se dio de baja de la Selección albiceleste sentí una ligera punzada de horror, porque se evidenció que Maradona estaba dispuesto a “terminar” con todos (incluso con sus protegidos y favoritos) para salirse con la suya. Desde ahorita lo vaticino: la novela del “Pelusa” no pinta para cosas buenas, de seguro acabará con una escena escandalosa como la de Hugo Sánchez cuando salió del “Tri”.

Quien hasta hoy parece inmune a las actitudes de ese virus futbolístico es Lionel Messi, quizá el mejor jugador pampero, evita decir tonterías a la prensa y se dedica a lo que sabe: jugar futbol de manera brillante (¿vieron el gol que hizo el fin de semana?). Creo que ésa es la mejor actitud, guardar silencio en los momentos de presión y buscar alternativas para acallar las críticas con trabajo, con goles.



Quisiera que “Rafa” Márquez aprendiera algo de eso (porque ya está demostrando ser casi un hijo de Maradona, al menos el más “argentino” de nuestros futbolistas). Resulta que, luego de la tonta expulsión ganada en el último juego de la Selección ante EU, todavía dice que le parece injusto verse involucrado con el mal momento que atraviesa “la verde”, que la prensa lo culpa de “santitos” que no le corresponden.

“Creo que es un problema de raíz del futbol mexicano y que ha provocado esta mala etapa. Nuestro futbol se está estancando”, afirmó Márquez. ¡Qué les parece!, además de su pésimo juicio en la Eliminatoria, todavía se pone como niño de kinder, casi diciendo: “yo no fui el único que se portó mal maestra, mis compañeros también estaban haciendo ruido”.

MIS 2 FAVORITOS

Desde hace un par de años tengo 2 jugadores de tenis favoritos, Roger Federer y “Rafa” Nadal, afortunadamente ambos ocupan la cima del ranking mundial, porque muy seguido simpatizo con deportistas que no dan una, como mis Tigres en el futbol (ubicados en el penúltimo lugar del Clausura ‘09, apenas arriba del Necaxa). Pero en el “deporte blanco” llevo rato sin sentirme defraudado, pues cuando uno de mis “ídolos” es derrotado, el otro triunfa; de hecho, se hace costumbre verlos disputar finales entre ellos.

Quienes tuvimos la suerte de presenciar la final dominical del torneo de Indian Wells, pudimos ver cómo Nadal es capaz de borrar rivales en la cancha. Y no fue cualquiera, sino el mismo Andy Murray que el sábado venció a “Fed”.

Nadal terminó en dos sets con el bravucón del escocés que había predicho una victoria para su causa.

Es cierto, Murray ha mejorado una barbaridad, tanto que puede ganarle a cualquiera en el circuito, menos al español, ese chico está en otro planeta de momento, es un monstruo con una actitud biónica, resistente a toda prueba. Si usted quiere ver el resumen del juego de Nadal, puede revisar esta columna en la página web del periódico (http://www.zocalo.com.mx).