Parras de la Fuente, Coah.- Un tiro en la cabeza se dio un hombre luego de terminar a balazos con la vida de una mujer, con quien presuntamente tenía una relación extramarital; los hechos ocurrieron en el ejido El Amparo, en Parras de la Fuente.

En medio de un charco de sangre fue localizado el cuerpo de Lidia Maldonado Rivera, de 35 años, quien recibió dos disparos de arma de fuego, los cuales cortaron de tajo su vida y dejaron en la orfandad a dos menores.

Mientras que a 200 metros de su casa, en el patio de otro domicilio, estaba Federico Arévalo Tovar, de 50 años, con un balazo en la sien derecha, el cual provocó que pereciera instantáneamente.

Los hechos fueron reportados la mañana de ayer, cuando, asustados, los vecinos del mencionado poblado escucharon las detonaciones y se dirigieron al sitio, donde escucharon el último disparo.

Ahí encontraron tirado a Federico, quien se desempeñaba como jornalero, y a un costado de él, el arma calibre .38 súper con la que decidió terminar con su vida por motivos desconocidos.

Las autoridades acudieron a ese sitio para tomar conocimiento del suicidio de Arévalo Tovar, pero justo cuando realizaban las diligencias, vecinos del lugar avisaron sobre la presencia de otro cuerpo en un domicilio ubicado a 200 metros.

Se trataba de Lidia, quien fue ultimada de dos disparos, uno de los cuales presuntamente intentó cubrirse pues, antes de impactarse contra su pecho, la bala alcanzó a cercenarle el dedo anular de la mano izquierda.

Tras tomar conocimiento de los hechos, las autoridades presumen que, una vez tirada en el piso, su ejecutor, quien se presume fue el mismo Federico, decidió darle otro balazo en la mejilla derecha para después suicidarse.

De lo anterior se desprendió que Federico fue quien dio muerte a la mujer, aunque el viudo de Lidia asegura que no tenía relación alguna con el presunto responsable, las pruebas de balística demuestran que así sucedió.

Al conocer los resultados, la esposa del presunto, quien se encuentra en silla de ruedas, así como el esposo de Lidia, ya no quisieron conocer más detalles, pues de cualquier forma muerto el inculpado se extingue la acción penal.