México, DF.- BBC Mundo La pobreza parece ser el destino de millones de ancianos en México. Cifras oficiales revelan que el 82% de los adultos mayores del país viven en esa condición y, dentro de este rango, las mujeres se encuentran en estado más grave pues sólo dos de cada 10 cuentan con una pensión.
Un informe del Consejo Nacional de Población (Conapo) indica que los ancianos tienen el índice de desarrollo social más bajo en el país, lo que se traduce en pocas posibilidades de vivir la vejez de forma digna.
Es una situación desesperada que puede empeorar en los próximos años, le dice a BBC Mundo José Barriga, presidente de la Asociación Nacional de Jubilados y Pensionados.
“Muchos dicen que sólo esperan que Dios los recoja. Se dejan morir, se niegan a comer incluso cuando les ofrecen”, apunta.
Más de 6 millones de personas mayores de 65 años tienen algún grado de pobreza, según datos del estudio Envejecimiento humano, una visión interdisciplinaria del Instituto de Geriatría.
Pensiones en crisis
El estudio Intensidad del Envejecimiento de la Población de México del Conapo advierte que el ritmo de crecimiento de los ancianos será mayor que el resto de la población e incluso se estima que a mediados del siglo habrá 36 millones de ancianos. La mitad de ellos serán mayores de 70 años.
Esto significa que el país tiene sólo dos décadas “para preparar las condiciones que permitan encarar adecuadamente este proceso”, señala el Consejo.
Algo que se ve difícil de cumplir, dicen analistas, sobre todo porque el actual sistema de pensiones del país está en crisis.
Un ejemplo es que la mayoría de los hombres entre 60 y 64 años de edad todavía trabajan e incluso uno de cada cuatro varones de 80 años se encuentra activo laboralmente.
Las cifras “se asocian en buena medida a la baja cobertura de los sistemas de pensiones entre los adultos mayores”, dice el documento.
Maltrato, la consecuencia
La pobreza de los ancianos se refleja en maltrato y abandono. Datos del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán señalan que un promedio de 16% de los adultos mayores sufren algún grado de maltrato como golpes, ataques psicológicos, insultos o robo de sus bienes.
La mayoría de las agresiones proviene de sus propias familias, y quienes más lo padecen son hombres.
“Ha aumentado la insensibilidad hacia los ancianos. Hemos visto muchos casos en que los abandonan en asilos o los dejan a su cuenta”, explica José Barriga.
Esta condición es más grave en las comunidades rurales del país, pues en las grandes ciudades los adultos mayores tienen más posibilidades de acceder a algún tipo de ayuda.
El Gobierno del Distrito Federal, por ejemplo, entrega a las personas mayores de 68 años una pensión alimentaria de alrededor de 650 pesos cada mes, mientras que en el Estado de México las autoridades otorgan 300 pesos.
También hay apoyo del Gobierno federal, como albergues y atención médica gratuita.
La cobertura, sin embargo, es insuficiente dice Barriga, ni tampoco alivia el abandono y pobreza que sufren los ancianos de México.
Según el Ministerio de Salud, en la población mayor de 65 años son frecuentes enfermedades como depresión, diabetes y padecimientos cardiovasculares.
Enfermedades
Según el Ministerio de Salud, en la población mayor de 65 años son frecuentes enfermedades como depresión, diabetes, hipertensión arterial, cáncer, artritis, osteoporosis, depresión y demencia.
Gasto
El envejecimiento en México no sólo se desarrolla en medio de situaciones de vulnerabilidad, inequidad, discriminación, enfermedad y maltratos, sino que también representa un gasto creciente para las finanzas de las instituciones, las cuales, pueden colapsar ante la imposibilidad de dar seguridad social y atención médica a tanta población.
Para todos
» Los derechos de las personas mayores pueden ser divididos en tres categorías: protección, participación e imagen.
La protección
» Se refiere a la seguridad física, psicológica y emocional de las personas mayores en lo que respecta a su particular vulnerabilidad frente al abuso y el maltrato.
La participación
» Se refiere a la necesidad de establecer un papel mayor y más activo para las personas mayores en la sociedad.
La imagen
» Se refiere a la necesidad de definir una idea más positiva y menos degradante y discriminatoria acerca de lo que las personas mayores son y pueden hacer.