Nueva Rosita, Coah. - La luchadora incansable de justicia y miembro del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, Susana Guadalupe Gómez García, que arribó desde el primer día de la tragedia ocurrida en la mina 8 Pasta de Conchos para brindar todo su apoyo a los deudos, falleció la noche del lunes a causa de una hipoglucemia severa.

Doña Susanita o la “comandante zapatista”, como era conocida de cariño entre los deudos, fue una de las primeras mujeres que llegó a la mina aquel domingo 19 de febrero cuando ocurrió la tragedia que dejó enlutadas a 65 familias de la cuenca.

Sin importar las inclemencias del tiempo ni el lugar donde dormía, doña Susanita fue una de las pocas personas que permaneció al lado de los familiares, siempre brindando una palabra de aliento y participando en las manifestaciones para exigir castigo a los culpables.

A la edad de 78 años y debido a una serie de complicaciones con los niveles de glucosa, presión arterial y ritmo cardiaco, la antropóloga social falleció la noche del lunes en la clínica 24 del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Gómez García era activista y recorrió la República para apoyar protestas de indígenas y grupos que reclamaban respeto a sus derechos humanos o laborales, también era integrante del Consejo Mexicano 500 Años de Resistencia Indígena, Negra y Popular, organización defensora de los derechos indígenas.

Teresa Contreras Rodríguez, una de las viudas, informó que fue una de las pocas mujeres que a pesar de su edad nunca se separó de la mina, demostrando que su firme objetivo de defender las causas sociales e inspirando sin duda una sed de justicia que reflejaba en sus palabras.

“Fue un gran apoyo y sin duda nos deja el legado de no darnos por vencidos de unirnos, porque siempre nos recalcaba que la unidad fortalece y lo que nos dio en cuatro años no se olvidará jamás, sólo nos queda decirle nuevamente Gracias y que Dios la tenga en su Santa Gloria”, comentó.

Susanita era originaria del estado de Morelos y no tenía esposo ni hijos, ya que nunca se casó por seguir la misión de apoyar las causas sociales.

El día de ayer, las viudas solicitaron a su hermano, que arribó desde su ciudad natal, para que les permitiera velar el cuerpo en una funeraria local y posteriormente el día de hoy será trasladado a la ciudad de Saltillo para su sepulcro.