Aqui tienes un espacio
Cuando el hombre lo EXPRESA FUERTE
TODOS PONEN ATENCIÓN
Si tu tienes algo que decir ¡EXPRÉSALO!
• Utiliza esta tribuna o envía tus comentarios a .(JavaScript must be enabled to view this email address)
• Reporta desde donde estén los hechos que te parezcan importantes o interesantes
• También puedes contarnos las anécdotas que de alguna manera marcaron tu vida.
• Publica lo que te afecta
• Propón lo que te mejoraría
• Quéjate si no te atienden
México.- Aunque ahora ha captado la atención por su próxima boda con César Nava, hace unos meses la ex integrante del grupo Jeans había figurado en Hazme reír y serás millonario por una inocentada que le hizo el conductor de tv.
a cantante Patylu ha captado la atención desde hace un par de días gracias a su compromiso con el político César Nava, pero quizás pocos recuerden que hace unos meses figuró en el programa Hazme reír y serás millonario por una broma que le hicieron Facundo y La Garra.
Como parte de la sección "Broma VIP", el conductor y el comediante usaron de víctima a la ex integrante de Jeans.
En la estación Los 40 Principales la tuvieron de invitada y le hicieron pasar un mal rato.
Además de que Facundo le preguntó por sus compañeras de Jeans, de las cuales se había separado desde un año antes, una invitada imitó la voz de una niña para fingir una llamada telefónica y decirle que había escuchado su disco de La casita de Patylu y no le gustaba. "Prefiero a Tatiana", le espetó.
La supuesta niña también le dijo que era su papá quien la llevaba a verla porque dice que está "bien buena", ante la sorpresa de Patylu y su padre, Alejandro Sirvent.
Sin embargo, la broma no paró allí pues luego Facundo y La Garra fingieron una discusión que terminó en agresión física que la propia Paylu y su papá trataron de impedir.
Yo no las conocí en Veracruz, las conocí porque ambas tuvieron la ternura y gentileza de inscribirse en mis clases de literatura y mejorar por mucho esas clases con su presencia y su condición de magas. Esto último no hay que dudarlo: ambas son producto neto de Catemaco. Su vida, después de dar una serie de vueltas y revueltas, acabó por traerlas al Altiplano azteca, donde se desempeñan maravillosamente fungiendo como magas buenas y hospitalarias.
Vengo de comer con ellas. En la casa de ambas, siempre hay una concurrencia variada, variopinta y con un cierto aire de que fuéramos (me incluyo) recién egresados del reparto de alguna película de Jodorowsky. Son reuniones muy animadas, muy divertidas y en las que gozosamente se mezclan los temas filosóficos, políticos, literarios, los francamente frívolos, los trascendentes y todo sin que se pierda el tono de cordialidad y de respeto a la opinión de esos extraños otros que también están opinando y que lo hacen muchas veces de manera mucho más profunda o compleja que nosotros. Estar en alguno de estos ágapes con mis zafadísimas paisanas es asistir a una lección viva de lo importante que es muchas veces guardar silencio y no pretender irrumpir con alguna sesuda reflexión. Muchas veces, cuando decimos que estuvimos en un lugar donde hubo buena charla, la calificamos así porque tuvimos un auditorio dócil que se resignó a oír cómo hablábamos sin parar. No es mi idea. Mi asunto es totalmente contrario. Para mí, buena charla es cuando estoy en un lugar y tengo abundantes oportunidades de estarme callado y aprender.
Salgo de mi pachanguita y encuentro que la ciudad que era soleada y calurosa cuando entré dos horas antes, ahora es un ámbito hostil, gris, lluvioso, maltraído por los vientos y escasamente habitable. Esto no es serio. Comienzo a sospechar que Marcelo, urgido de lanita para su campaña, no ha pagado más que en parte las cuotas climáticas de primavera. A las tres de la tarde, le cortan el servicio y toda la ciudad se vuelve como un barrio bajo del purgatorio. Ya sé que la moderna teología, sin consultar a nadie, se aventó el audaz tiro de anunciar sin mayor comentario que el purgatorio no existía. Sorry, mis chulis, yo me eduqué mucho antes de que ustedes comenzaran a urdir y decir barrabasadas, dizque celestiales. Mi nana Luz fue aplicadamente una mujer veraz. Ella me contó de las benditas ánimas del purgatorio. Ella me enseñó una cruda y realista reproducción en donde yo vi a las almas todas encueraditas y sumergidas en el fuego hasta medio pecho, con la salvedad de que las ánimas femeninas tenían melenas como de María Victoria, que en mucho las ayudaban a cubrir sus generosos pectorales, que ya estaban sintiendo el rigor de las brasas. Mi nana Luz y yo juntos rezamos para que Dios todopoderoso se apiadara de estos cuates y cuatas y las sacara de ese baño maría en el que las estaba sazonando.
Salí a la penumbra, le pedí a Pancho que galopáramos rumbo a nuestro territorio porque tenía un buen número de cosas qué hacer. Las he estado haciendo. Recibí a unas personas, hice o intenté hacer unas llamadas telefónicas de importancia y escribí con mi mejor ánimo este artículo. Voy terminando porque me espera el futbol.