Eugenia Flores Soria| Saltillo, Coah.- Los humanos somos entes que aparentan. Pretendemos ser plenos, dominar los conocimientos.
Pero las personas no se reconocen, cada día se encaminan a su propia destrucción. Rodolfo Ramírez Barrales es un observador de este fenómeno. Inspirado en la obra del filósofo Nietzsche, el pintor retomó algunas ideas de libros como “Genealogía de la Moral”, o “Ecce Homo”.
Con la lectura nació la pasión por el pensamiento filosófico y la creatividad para darle vida a un proyecto artístico. Los años pasan y las sociedades se transforman, pero la gente continúa con los cuestionamientos y conflictos que han perturbado el razonamiento durante siglos.
La palabra “persona”, en latín significa “máscara”. Admirar la obra de Ramírez Barrales es como adentrarse en las profundidades de la psique, lo que hay detrás del antifaz, ideas retorcidas que proyectan mucho de nuestra naturaleza.
Cada título de sus cuadros dispara una reflexión, un estado que todo ser humano ha padecido, ideas que pocos manifiestan pero que muchos comparten. Al observar detenidamente las pinturas, surge una confrontación entre artista, obra y espectador. Pareciera que sin éste último, la obra estuviera incompleta. Esto sucede con “Insomnio”, “El Titiritero”, “El Carnicero y su Obra”, “Frívolo”, “Miradas Tristes”; o con unos arcángeles, Rafael y Gabriel, que tienen ojos de hombre.
Rodolfo Ramírez estudió Artes plásticas en la Universidad Autónoma de Puebla. En el 2001 emigró a Saltillo debido a la “batalla” de profesionistas. “Allá somos muchos. En esta ciudad existen más oportunidades para nuestro desarrollo”, confesó el artista.
La filosofía de Nietzsche llegó a sus manos gracias a que en Puebla, a él y a otros expositores, le pidieron que leyera los libros y después pintara las ideas que lo afectaron, que se quedaron en él. Ramírez supo encontrar el sentido actual de las palabras que sentenció Nietzsche hace más de 100 años. Aprovechó sus nuevos conocimientos, los conjugó con su experiencia y el resultado fue una prolífica producción plástica. Parte de esa obra se inauguró el jueves por la tarde, en la Infoteca Central de la UAdeC., bajo el título de “Perspectivas de la Vida”.
El artista comentó que en Saltillo le ha ido muy bien. Ha participado en bienales como el de Zacatecas, el Regional del Noroeste, entre otros. También fue becario del Conaculta y ahora fue invitado para un nuevo proyecto. Impartirá talleres artísticos a jóvenes de secundarias y preparatorias de escasos recursos.
“La cultura y la filosofía es lo que humaniza a las personas”, comentó, y por eso tiene fe en que las nuevas generaciones se desarrollen a través del arte.