Monclova Coah.- Los primeros días que “El Pilo” dejó de asistir a la escuela para él todo fue felicidad.
Despertarse y dejar la cama más tarde no lo disfrutaba tanto como ya no ver y escuchar a sus compañeros llamarlo “negro” por su color de piel, lo que para él siempre representó un problema que terminaba en violencia.
“El Pilo” dice que lo que más le gustaba de la escuela era convivir, pero nada más lo podía hacer con dos o tres compañeros porque los demás siempre lo discriminaban por su color de piel, lo que él no soportaba y siempre terminaba expulsado a causa de que peleaba.
Además, en su hogar veía que en ocasiones sus papás batallaban para el sostenimiento del hogar y él mismo se daba cuenta que no le echaba ganas al estudio.
Por eso, cuando terminó la primaria decidió ya no seguir la secundaria, pensó que no tenía caso si él mismo no le echaba ganas y aunque sus papás le decían que no dejara la escuela empezó a trabajar y le gustó el dinero.
“El Pilo”, que se ganó ese mote porque en su niñez siempre andaba pelón, actualmente como él mismo reconoce está convertido en un vago sin quehacer que “mata” su tiempo en los videojuegos, o “cotorreando” con otros jóvenes que como él no estudian ni trabajan.
“Me arrepiento porque se siente gacho que miras que todos van a la secundaria”, es así como contesta cuando se le pregunta si se arrepiente de no haber continuado la secundaria, a donde dice ya no puede ingresar porque ya tiene 14 años.
“Mi compa Luis, Miguel “La Liebre” y otro que se llama Rubén me preguntan que porqué no estudio y me han invitado, pero yo les digo que ya no puedo porque ya tengo 14 años”, dice mientras revela que ahora anhela que se llegue el 11 de agosto próximo para cumplir 15 y poder cursar la secundaria abierta y después la preparatoria.
Y es que “El Pilo” ya se topó con la realidad. “Necesito estudiar aunque sea nada más a la prepa, porque en cualquier trabajo te piden secundaria y prepa, como en la constructora de aquí a lado fui a pedir trabajo de albañil pero te piden secundaria porque tienes que saber de medidas y números”, dijo el joven.
SIN EXCEPCIÓN
En las últimas fechas de nivel nacional se ha dado a conocer que hay unos 7 millones de jóvenes que ni estudian, ni trabajan, que son denominados “ninis”, de lo cual “El Pilo” es una muestra de que Monclova no está exenta, aunque no sea un tema que a nivel local ocupe a las autoridades correspondientes.
Los jóvenes que no estudian ni trabajan como “El Pilo” están en los negocios de video juegos “matando” su tiempo o peor aún en las esquinas de las calles sin quehacer.
“Llevo dos años sin estudiar, (lo que hago es) trabajar y andar de vago, he trabajado vendiendo periódicos, en gasolineras, de soldador, de albañil, en varias partes de lo que me ocupan”, dijo “El Pilo”.
“Como ahorita que no estoy trabajando lo que hago es salir a desaburrirme, cuando estoy encerrado me salgo a la calle para ir a platicar con los camaradas de aquí, (platicamos) de lo que sea, de repente ahí nos ponemos a “cotorrear”, detalló.
“Los jóvenes como “El Pilo” los vemos a diferentes horas del día sin quehacer en las esquinas de la colonia, son buenos, pero no estudian ni trabajan”, reconoce Olivia Pérez Ramos, representante de la colonia Colinas de Santiago, donde también se presenta esta problemática.
“Recientemente hablamos con el regidor de Seguridad Pública, Enrique Contreras, le pedimos que nos done material deportivo y que nos apoye para arreglar áreas deportivas y un instructor para ellos”, dijo Pérez Ramos, que destacó el apoyo que recibió por parte de estos jóvenes para organizar la fiesta del Día de las Madres anterior.
“Ellos nos ayudaron a acarrear las sillas, a servir las mesas, ellos son buenos, pero necesitan apoyo”, concluyó.