Lucía Arriaga | Saltillo, Coah.- Por iniciativa de Vanessa de Moreira, presidenta del DIF y Voluntariado Coahuila, se puso en marcha la campaña “Con nuestros niños no se juega, si lo sabes denúncialo”, con el objetivo de proteger la integridad y los derechos de los menores coahuilenses.

La campaña involucra una serie de acciones encaminadas a concientizar a la sociedad sobre la importancia de la denuncia, cuando se detectan casos de maltrato y explotación infantil que van en contra de un adecuado desarrollo físico, cognitivo y emocional.

Al evento, que tuvo lugar en el auditorio del Aula Magna José María Fraustro Siller, de la Universidad Autónoma de Coahuila, asistieron Guillermo Ponce Lagos, director del DIF Coahuila, y Mario Enrique Morales Rodríguez, secretario de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos en Coahuila; Gonzalo Rodríguez Valdés, director de Atención a Población Vulnerable del DIF Coahuila, y José Luis Calzoncit, director de la Facultad de Trabajo Social de la UAdeC.

También taxistas adheridos a la CROC, quienes firmaron un convenio de colaboración con el DIF Coahuila para denunciar casos de abuso contra menores, así como estudiantes del plantel sede del evento.

El director del DIF Coahuila exhortó a los estudiantes y a los trabajadores del volante a defender y ser promotores de los derechos de las niñas y los niños, mediante la denuncia anónima a través de la línea 089.

Por su parte, el secretario de la CROC en la entidad, Mario Enrique Morales Rodríguez, manifestó su compromiso para trabajar de la mano con el DIF Coahuila en la protección de los menores. “El contar con este tipo de capacitaciones nos brinda la certidumbre de saber qué hacer en caso de detectar algún caso de explotación a menores”, señaló.

En su intervención, el director de la Facultad de Trabajo Social, José Luis Calzoncit, reconoció al DIF Coahuila por el esfuerzo que realiza para salvaguardar la integridad de los pequeños, e invitó a sus estudiantes a contribuir con esta causa.

En el mismo evento se realizó la pega de calcas a los taxis, que los identifica como protectores de los derechos de los niños y las niñas coahuilenses.