Pekín, China.- Las extrañas circunstancias que provocaron la muerte de 13 tigres siberianos en un zoológico chino han generado una ola de indignación en el gigante asiático, donde este felino en peligro de extinción es muy apreciado.

Once de los tigres del zoológico de Shenyang, al noreste de China, murieron en los últimos tres meses de hambre, mientras otros dos fueron sacrificados después de atacar a dos empleados.

Desde entonces, la prensa local ha dado seguimiento al caso, que pone de manifiesto las condiciones deplorables de los animales que residen en los zoológicos del país.

Hace unos días se especulaba con la posibilidad de que los directores del zoológico permitieran la muerte de los tigres para hacer alcohol con los huesos, mientras otros señalan que los trabajadores dejaron morir de hambre a los felinos para denunciar sus condiciones laborales.

Algunos trabajadores llevan 18 meses sin cobrar sus salarios, lo que pudo provocar esta forma de protesta que ha llevado al gobierno central a plantearse la creación de nuevas leyes para la protección de los animales en cautividad.