Daniel Romo
Saltillo, Coah.- Totalmente contrastante será el partido de los Clippers contra los Spurs. El AT&T Center de San Antonio será testigo, junto a los asistentes, de este encuentro que aventajan los texanos sobre la quinteta de Los Ángeles por varios factores.
El primero de ellos es que juegan en su casa, con su afición y con mejor plantel, que incluye al argentino Manu Ginóbili, que en los últimos encuentros ha estado opacando a Tim Duncan como mejor anotador. La alineación hace buena mancuerna desde que Ginóbili entró como sustituto de Tony Parker, quien se rompió la mano derecha y probablemente permanezca en la banca el resto de la temporada.
Por el contrario, los Clippers van mal. Acaban de anunciar la partida del ex entrenador Mike Dunleavy. Después de un mes de haber sido sustituido por Kim Hughes, entrenador interino, Dunleavy decidió separarse totalmente de los Clippers ya que también se desempeñó como gerente general.
El segundo factor positivo para los Spurs es que juegan en su casa. En ella han obtenido 23 de los 37 triunfos en la temporada. A esto se le suma su segundo peldaño en la tabla de la División Suroeste y séptimo lugar en la Conferencia Oeste. En contraste, los Clippers ocupan el doceavo lugar con marca de 22 ganados y 43 perdidos. Además, como visitantes han tenido resultados no tan positivos, ya que 26 de sus derrotas han sido de gira.
APRUEBAN A JORDAN
La NBA dio su visto bueno para que Michael Jordan compre a los Bobcats de Charlotte y el comisionado David Stern espera que la junta de gobernadores de la Liga apruebe la transacción a finales de la próxima semana.
“Él se considera como un oriundo de Carolina del Norte y está bastante ansioso por convertir a este equipo en una parte importante de la comunidad”, dijo Stern. “Creo que tiene la capacidad y que lo logrará. Creo que es el dueño apropiado en el momento apropiado”.
Stern dijo que la Liga actualizó sus revisiones sobre los antecedentes y las finanzas de Jordan y no encontró motivos para detener la transacción. Sostuvo que el retirado astro del básquetbol es el único inversionista por ahora, pero espera que encuentre socios locales.
Jordan pondrá todo el dinero en la compra, que es por 275 millones de dólares, menos que los 300 millones que Johnson pagó por la franquicia de expansión que comenzó a jugar en la temporada de 2004.