México, D.F.- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó los atropellos contra periodistas y medios de comunicación en Honduras, al tiempo que hizo un llamado "a las nuevas autoridades" de ese país para respetar de forma irrestricta la libertad de prensa.

Lo anterior luego de la determinación adoptada de suspender temporalmente las señales de radio y televisión estatal de Honduras, así como de otras cadenas internacionales privadas y varias agresiones registradas en contra de periodistas e instalaciones de algunos medios de comunicación, reseñó la SIP a través de un comunicado.

Después de que el primer mandatario Manuel Zelaya fuera destituido de su cargo y expulsado del país, y tras la instalación en el Congreso de Roberto Micheletti Baín, como nuevo presidente del país, se decretó un toque de queda por 48 horas, en vigencia desde las 9 de la noche del domingo hasta las 6 de la mañana del martes.

En este sentido, el presidente de la SIP, Enrique Santos Calderón, pidió a las autoridades hondureñas que el toque de queda no afecte a periodistas y medios de comunicación locales y extranjeros, "quienes deben ser respetados para seguir haciendo su trabajo y así la ciudadanía y la comunidad internacional estén plenamente informados".

La petición de la SIP no es infundada. El diario El Heraldo, de Tegucigalpa, reportó la agresión contra uno de sus reporteros gráficos que cubría una manifestación frente a la Casa Presidencial.

Mientras que en San Pedro Sula, el diario Tiempo, informó que efectivos militares visitaron sus instalaciones y las de Canal 11 en esa ciudad y habrían ordenado el cese de trasmisiones con declaraciones de funcionarios del destituido gobierno de Zelaya.

El diario La Prensa, de San Pedro Sula, confirmó que "un grupo de periodistas, fotógrafos y motoristas del diario fueron amenazados durante la cobertura de la crisis en el país", y fueron fotografiados por manifestantes que intentaron quitarle su equipo de trabajo, mientras que esta mañana un camión de distribución fue atacado por una turba, denunció la SIP.