Hemos experimentado otros estados de desolación en nuestra historia.
Como cuando Estados Unidos nos despojó de la enorme mitad del territorio nacional.
O el día que desembarcó en Veracruz un emperador impuesto por los franceses.
El desaliento que nos causaron los terremotos del 85 y la pésima respuesta oficial.
La frustración de todos ante crisis económicas y devaluaciones brutales.
Con todo, es más traumatizante la plaga del crimen organizado .
Pero siempre hemos salido adelante; por aguantadores, con voluntad de sobrevivir.
Esta vez tampoco nos van a destruir. Este es el único país que tenemos y amamos..
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