Saltillo, Coah.- Mientras Felipe Calderón Hinojosa sigue buscando legitimar su llegada a la Presidencia por medio de su campaña contra el narcotráfico, dándole la espalda al país, el Congreso de la Unión hace lo mismo al no intervenir en políticas, para analizar la mancha roja de la violencia que envuelve a mexicanos víctimas del mercadeo político, en medio de una crisis general que en los últimos tres años es reflejo en la caída de la producción y el turismo.
Raúl Vera López, Obispo de la Diócesis de Saltillo, reiteró su postura en cuanto a la estrategia parcial del presidente Felipe Calderón frente al crimen organizado que este fin de semana recrudeció, y es que dijo que no se están tocando los niveles políticos de donde se les protege la delincuencia.
“Si se buscaba legitimar el prestigio que le ha restado mucha fuerza moral al señor Presidente, en la manera como él asumió el poder, parece que él tuvo que recurrir a otros procedimientos. Parece que buscó legitimación en la lucha del narcotráfico en una forma aparatosa, pero no efectiva y está saliendo contraproducente”, dijo en entrevista.
JÓVENES CONFUNDEN EL AMOR
El aumento en embarazos de adolecentes y jóvenes, que en Coahuila podrían contabilizarse en más de mil 800 menores, es resultado de estar sujetas a un mercado que les ofrece una liberación de los sentidos, donde se les hace ver que en una relación sin sexo no hay amor.
“Siguen pasando por la cultura en las canciones y en todo los que ven, que así es el amor, que el amor sin sexo no es amor y ese es el resultado que sobrepasa a los papás, que no pueden trasmitir valores, no pueden reunirse porque se quedan trabajando horas extras”, opinó el Obispo de Saltillo.
Expresó que la familia mexicana se destruye a diario en medio de la crisis: “Estas muchachas están sujetas al mercado que se les ofrece y toda una liberación de los sentidos, y el amor no se entiende de otra manera”, finalizó.