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hace 11 meses
[Arte]

Reedición de obras, 15 años de escritura

Xavier Velasco celebra su trabajo autoral con una colección de sus libros

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Reedición de obras, 15 años de escritura
Saltillo, Coah.- Los libros de Xavier Velasco están vivos. La obra del escritor mexicano cumple 15 años, y para celebrarlo, sus primeras obras son reeditadas por el sello Océano, en una colección que acercará a los lectores a gran parte de la narrativa del autor de Diablo Guardián.

“Para no estar mirando al pasado trato de tener mis libros vivos en el presente, no quiero ir muy lejos. En este sentido, me ha caído muy bien toparme con unos editores que están apostando conmigo, por mi trabajo. Y aunque la única novela que realmente me preocupa, que me gusta, es la que estoy haciendo, quiero que los lectores encuentren mis libros no sólo fácilmente sino dentro de un mismo concepto”, expresa el narrador en entrevista con Zócalo.

Luna Llena en las Rocas, Éste que Ves, La Edad de la Punzada, Materialismo Histérico y Puedo Explicarlo Todo son los títulos que integran esta colección, que fue presentada en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que concluyó ayer.

“Dice Arturo Pérez Reverte que los libros de un autor pueden ser vistos como las habitaciones de una casa. De pronto veo Luna Llena en las Rocas y pienso ‘ese es el garaje’”, señala con la amplia sonrisa que le caracteriza.

“Las novelas se conectan todas a su manera, aunque uno lo que espera es escribir algo completamente distinto a lo anterior, pero atrás de ese bonito propósito está la misma persona. Dice César Aira que el escritor es un dandi que siempre trae el mismo traje porque, claro, tienes la misma voz y hasta cierto punto te puedes alejar de ahí, pero no mucho”, añade.

Y si bien 15 años en papel es una razón más que suficiente para festejar, Velasco aclara que él no es muy dado a mirar al pasado, pues lo que le ocupa es lo que escribe en el
presente.

“Siento que me falta mucho y así quiero que sea, porque quiero escribir durante mucho tiempo. Desgraciadamente no se puede escribir todo lo que se te ocurre, a veces pienso que el mejor de los libros ya se me ocurrió, pero no lo pude escribir, aunque no lo puedo saber. No pienso mucho en mis libros anteriores o en tener una obra, pero ahora los veo juntos y pienso que no soy tan vago, que sí trabajo”, explica entre risas el escritor nacido en Ciudad de México.

Entusiasmo literario

En 2003 Xavier Velasco ganó el Premio Alfaguara de Novela, y a partir de ahí conquistó a los lectores jóvenes. El escritor considera que este contacto con la mirada fresca de quienes comienzan a incursionar en la lectura es muy estimulante, capaz “de quitarte varios años de encima”.

ntre los primeros lectores de Diablo Guardián había gente muy joven y me da vértigo pensar que ahora ya son treintones. Participé en Ecos de la FIL, que consiste en visitar una preparatoria y enfrentarse a un público que no tiene la obligación de saber quién eres, así pruebas la experiencia remojada en adrenalina de hablarles y ver cómo se van subiendo al barco.

“La gente muy joven es propensa al entusiasmo y cuando tienes un público entusiasta eso te da gasolina para escribir, para sentir que lo que estás haciendo te satisface no solamente en el plano personal, sino que del otro lado de la barda están los lectores. Para mí la FIL es como un premio, una recompensa al final del año porque es cuando enfrento al público más entusiasta de todos”.

El propio Velasco perteneció a esta legión de entusiastas, él mismo fue fanático de atletas, músicos y finalmente de escritores.

“Desde muy joven tuve esta manía de estar persiguiendo gente, primero fueron los atletas, los tenistas, después cantantes. Cuando ya entendí que lo mío iba a ser escribir y que no había vuelta de hoja me dio por perseguir escritores. Algún día le di mi libro de crónicas, Luna Llena en las Rocas, en la primera edición, a Octavio Paz, después de una conferencia de prensa, no dejé ningún dato para que me encontrara, pero él fue lo bastante perspicaz y amable para buscarme y nació una amistad. En esa época yo todavía estaba en la sombra. La posibilidad de hablar con esos escritores tan admirados y que le den a uno trato de colega, esa es una prerrogativa que con nada la pagas”.

Después de la vorágine del Premio Alfaguara, Velasco está convencido de que escogió la mejor vocación de todas: la escritura.

“Este es un trabajo lleno de satisfacciones. Aunque cuando empiezas sufres mucho porque nadie te hace caso, no te pagan, no les interesa, pero más que un asunto de talento creo que es un triunfo de la persistencia”, finaliza el autor.


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