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hace 6 meses
[Arteaga]

Arteaga, paraíso para ladrones

Lugareños de San Antonio de las Alazanas piden que vigilancia municipal sea permanente

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Arteaga, paraíso para ladrones
Foto: Zócalo | Jerson Cardozo
Arteaga.- La ola de inseguridad que afecta la zona urbana del municipio de Arteaga, se extendió hacia las comunidades rurales, ante la falta de vigilancia policial, lo que podría alejar al turismo y afectar la derrama económica de la región.

Tan solo en el ejido San Antonio de las Alazanas, los pobladores reportan hasta tres robos en cabañas y fincas al mes. Los propietarios y encargados de esos inmuebles interponen denuncias y piden mejorar la seguridad pública antes de que los robos terminen por alejar a los paseantes.

En años pasados, en el arco de la entrada principal a esa comunidad rural, se contaba con la presencia de, por lo menos, una unidad de la Policía Municipal para mantener vigilancia permanente y disuadir la comisión de delitos. El operativo desapareció o se relajó y ahora se enfrentan las consecuencias negativas.

Concepción García Aldaco, segunda delegada conciliatoria del ejido y quien recibe las denuncias para canalizarlas a las autoridades municipales, confirmó el reporte de otros campesinos.

“Tenemos denuncias de propietarios de cabañas, nosotros los mandamos directamente al Municipio, a la Policía Municipal para que pongan su denuncia formal. Nosotros como jueces conciliatorios no podemos educar a las familias; nosotros como padres tenemos que tener educados a nuestros hijos para que no anden robando.

“Nosotros no podemos implicar a nadie porque no sabemos quién roba y quien no… de esos dos o tres robos (al mes) no tenemos conocimiento de si se les dé seguimiento o ahí se queda. Nosotros lo único que hacemos es pedirle al dueño de la cabaña que ponga su denuncia”.

Los delincuentes “trabajan” con total impunidad. Roban puertas y protecciones, pantallas de televisión, ventiladores, equipos de sonido, calentadores, cableado, brincolines, herramientas de campo y bombas de agua.

Los afectados interponen denuncias, pero no observan resultados, no aprehenden a los ladrones y tampoco recuperan lo robado.

Varios ejidos que se caracterizan por su vocación turística, son los más afectados por la ola de robos.


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