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[Coahuila]

Coahuila, el barril sin fondo de la megadeuda

Pese al número de reestructuras y “apretones de cinturón”, la cuenta para los coahuilenses se incrementa

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Coahuila, el barril sin fondo de la megadeuda
Saltillo, Coahuila.- En el año 2011, durante el “calor” de las campañas electorales para gobernador en la entidad, el entonces secretario de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, declaró a los medios de comunicación que la deuda de Coahuila superaba los 30 mil millones de pesos.

La revelación del secretario fue el inicio de una pesadilla para los coahuilenses, que vivimos en la sexta entidad más endeudada de México y que pagamos mediante el erario los intereses más altos por deuda estatal.

De acuerdo con los reportes periodísticos de hace siete años, cuando se destapó “la caja de Pandora”, la deuda ascendía a 35 mil 700 millones de pesos, reconocidos mediante una reestructuración (la primera) hecha por el gobierno interino de Jorge Torres López.

La pesadilla financiera que obligó en 2015 al gobierno de Rubén Moreira y que obliga ahora al de Miguel Ángel Riquelme a realizar una reestructura no ha perdido intensidad, al contrario, ha crecido.

De acuerdo con el más reciente estado de la deuda pública bancaria publicado por la Secretaría de Finanzas de Coahuila, hace un mes la deuda era de 36 mil 633 millones de pesos, es decir, 2.6% más que hace siete años, cuando todo inició.

Durante ese lapso (2011-2018), los gobiernos estatales de Jorge Torres, Rubén Moreira y Miguel Ángel Riquelme han pagado, de acuerdo con las estimaciones de la Sefin, 23 mil 13 millones de pesos, de los cuales 16 mil 800 se destinaron a los intereses, honorarios, comisiones, asesorías y coberturas de la deuda, sin mover un solo dígito a favor de las finanzas estatales.

Los 16 mil 800 millones de intereses representan 45.8% de la deuda actual (junio 2018), y 47% de la deuda adquirida en 2011, es decir, que los coahuilenses hemos pagado en promedio 46% de la deuda, pero sin pagarla, porque todo se ha consumido en intereses.

El Observatorio de La Laguna, organización dedicada al análisis y seguimiento del estado de las cosas públicas en la entidad, informó que por cada pago mensual que hace Coahuila por concepto de la megadeuda, solamente 13% se abona verdaderamente.

Sin embargo, la deuda no ha decrecido debido a que en el proceso se han solicitado otros créditos por parte del Gobierno, estos incluso para pagar las propias reestructuraciones de la deuda.

La solicitud de crédito al banco Multiva, el que más ha prestado a Coahuila (11 mil 933 millones de pesos), de acuerdo con la Sefin, fue realizada en diciembre pasado y fue por 959 millones de pesos, debido a que la administración de Miguel Ángel Riquelme necesitaba liquidez.

El porcentaje de intereses que paga Coahuila es el sexto más alto de México, pues entidades vecinas como Nuevo León solamente pagan 12% de interés, mientras que Zacatecas el 8 por ciento.

“Mientras que en Coahuila por cada 100 pesos abonados al pago de la deuda 74 se destinan al pago de intereses, en Durango por cada 100 pesos abonados sólo 9 se destinan a intereses”, publicó el Observatorio de La Laguna.

La anterior es la razón por la que las administraciones no han logrado reducir la megadeuda que ahoga a las finanzas locales, según han manifestado las propias autoridades.

El objetivo principal de esta nueva reestructuración es reducir el porcentaje de interés y reflejar los abonos en algo de reducción de la deuda. Para este año, Coahuila abonará 4 mil 55 millones de pesos a la megadeuda, sin embargo, 3 mil 201 millones serán “devorados” por los intereses.

Lo que la entidad destinará este año a la megadeuda es lo mismo que se destinará al rubro de obra pública.

A ese ritmo, tal y como se ha visto en los último siete años, nunca se logrará reducir el monto capital adeudado.

Según los documentos de la Sefin, presentados mediante su oficina de Transparencia, el año en el que Coahuila logró bajar más la deuda fue en 2014, cuando llegó a 33 mil 871 millones de pesos, pero a partir de ahí subió.

En 2016, la megadeuda alcanzó su pico más alto de 37 mil 18 millones de pesos, sin importar que apenas un año antes la había reestructurado la administración de Rubén Moreira.

El nivel de endeudamiento de la entidad representa, según el informe de Obligaciones Financieras de las Entidades Federativas presentado apenas en marzo de este año, es tal que duplica las percepciones de la entidad en el rubro de participaciones federales.

Según el informe en mención, la megadeuda representa 212% de los ingresos federales de la entidad, una cifra muy elevada a nivel nacional.

Respecto a los ingresos totales que tiene la Administración de Coahuila, integrados por las participaciones federales, los impuestos, derechos, productos, aprovechamientos y transferencias, la megadeuda representa el 73 por ciento.

Por lo comprometida que se encuentra la entidad debido a la megadeuda y la importancia del tema, en el Congreso de Coahuila los diputados se dividieron en opiniones, pues mientras que los priistas aseguraron que el proceso servirá para dar liquidez al Gobierno, los panistas, la principal oposición, denunciaron que aumentará el capital de la deuda y también los años a pagar.

Lo que al principio eran pasivos a pagar en 20 años, en esta tercera reestructuración se habla de hasta tres décadas.

‘Van a cavar un hoyo para tapar otro’

La medida anunciada e implementada por el Gobierno del Estado para reestructurar por tercera ocasión la megadeuda ocasionó opiniones encontradas entre representantes del PAN y PRI en el Congreso del Estado.

Por un lado, la bancada del PAN se pronunció en contra de los procedimientos de renegociación o reestructura de la deuda pública, pues implica un crecimiento del adeudo, aseguran.

“Es querer cavar un hoyo para tapar otro”, consideró el diputado Gerardo Aguado Gómez, quien aseguró que cualquier reestructura de un crédito, del tipo que sea, siempre aumenta el capital. “Lo que eventualmente puede ayudar es tener mensualidades más cómodas, pero aumentan los años a pagar”, explicó el diputado panista.

Señaló que hay la posibilidad de que el adeudo de 36 mil millones de pesos aumente a 41 mil millones con esta nueva reestructura, según las estimaciones con medidas similares anteriores, pues aunque se mejoran las condiciones del pago, no representan un ahorro en el capital.

“No debería haber intentos de reestructura porque no son salidas viables, lo que hace falta es que se utilicen los recursos públicos para lo que es y paguen los responsables”, expresó Aguado Gómez.



Hay beneficios: PRI

En contraparte, el diputado Jaime Bueno Zertuche, legislador local por el PRI, señaló que de ser en términos favorables y que disminuyan las tasas de interés, se espera un resultado positivo para las finanzas de Coahuila con la reestructura de la deuda, dado que estas renegociaciones deberán traer mayor liquidez financiera para saldar pasivos. Señaló que es una facultad del gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís buscar mejores condiciones financieras para este tipo de compromisos crediticios, a fin de tener más recursos disponibles para destinarlos a obra pública y programas sociales. Descartó que exista riesgo para las finanzas estatales al ofrecer que se conserve el 94.23% del Fondo General de Participaciones como garantía de pago y busca liberar el 25% del Impuesto Especial



Ahorro irá a obras y programas: Estado

A través de un comunicado, el Gobierno del Estado informó sobre el comienzo del proceso de reestructuración de la megadeuda, detallando que dicha medida ayudará a garantizar fondos para la realización de obras y otros beneficios para los coahuilenses.

El comunicado señala que “con el objetivo de disponer de mayores recursos económicos para destinarlos a obras, programas sociales y el fortalecimiento de la seguridad, el Gobierno del Estado inició la reestructuración de su deuda a largo plazo –cuyo saldo actual es de 36 mil 121 millones de pesos– con la publicación de la convocatoria pública a instituciones financieras que deseen participar en este proceso que podría culminar en noviembre de este mismo año”.

La Secretaría de Finanzas (Sefin), dependencia que emitió la información, detalló que las características de la reestructura serán una mejora en la tasa de interés; la contratación de aquellas que presenten la menor tasa efectiva, que incluye tasa y gastos; en cuanto a la garantía, se conservará la actual del Fondo General de Participaciones (94.23%) y se libera el 25% del IEPS del diésel y gasolina.

La Secretaría explicó también que de acuerdo con el decreto 958 del 22 de septiembre de 2017, el techo autorizado para reestructuración es de 37 mil millones de pesos.

Aprueban reestructura, sólo si hay beneficios

Diputados de las comisiones de Finanzas y Hacienda dijeron estar a favor de la reestructura o refinanciamiento de la deuda de Coahuila, siempre y cuando se garanticen mejores condiciones de pago para el Gobierno del Estado, con reducción en las tasas de interés y que el ahorro se destine a obra pública, desarrollo social, salud o seguridad pública por ejemplo.

Zulmma Verenice Guerrero Cázares, de la UDC, dijo que le da el beneficio de la duda a este proceso y, en su momento, lo avalaría, si hay elementos para sostener que es lo mejor para las finanzas de Coahuila.

Además, dijo que solicitarán una reunión previa con el secretario de Finanzas, Blas José Flores Dávila, antes del 14 de agosto, en que prácticamente arranca el trámite de renegociación de la deuda cercana a los 37 mil millones de pesos.

“Tenemos que ver las condiciones. Estamos próximos a tener una reunión para que nos den información, hemos estado pidiendo información que no hemos podido tener en nuestras manos y habría que verlo detalladamente. Es un tema un tanto complicado, la idea es tener toda la información después emitir una opinión”.

Elisa Catalina Villalobos Hernández, de Morena, coincidió en señalar que antes de que los funcionarios de Finanzas se reúnan con representantes de instituciones bancarias, deberán entrevistarse con los legisladores para desglosar el contenido de la convocatoria de licitación de la renegociación, que de entrada parece lo más conveniente.

“El objetivo es enterarse de lo que se pretende lograr, cómo alcanzarán el propósito y los mecanismos de pago, y si es para mejorar, adelante. Si no hay otro camino, adelante”.

Lo principal, expresó, es reducir la tasa de interés, el monto del capital y cuidar que la renegociación no sea contraria a los intereses del Estado para cuidar que los banqueros nos los “agarren en curva”.



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