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[Espectáculos]

Prince, continúa el misterio

La muerte del ídolo del pop, Prince, sigue sin esclarecerse.

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Prince, continúa el misterio
Saltillo, Coahuila.- ¿Homicidio, accidente o suicidio?; hoy se cumple un año de la muerte del inigualable Prince, quien dejó un vacío enorme en el corazón de sus fans, incluidas celebridades que se manifestaron tras su deceso.

Las autoridades aún no dan con el responsable del fallecimiento del músico, cantante, compositor, bailarín, actor y filántropo estadunidense, pero sí han dado un adelanto sobre el caso, mostrando así que la investigación continúa.

Hace unos días se publicó un documento con varias declaraciones juradas y órdenes de registro desclasificadas en el Tribunal de Distrito del Condado de Carver.

Una de las declaraciones es la del médico Michael Todd Schulenberg, quien vio a Prince el 7 de abril –cuando se sintió mal en un concierto– y nuevamente el 20 de abril, donde reconoció que le recetó oxicodona el mismo día que el avión aterrizó de emergencia, pero que lo hizo “a nombre de Kirk Johnson por la privacidad de Prince”.

Es ahí donde entra el baterista, buen amigo y administrador de Paisley Park –residencia y estudio del fallecido– ya que por ser una de las personas más cercanas a Prince es de vital importancia entrevistarlo por los investigadores del caso, además Kirk Johnson fue una de las personas que encontraron el cuerpo inerte del músico.

También fue primordial revisar los registros telefónicos de Johnson para ver con quién se estuvo comunicando en el mes previo al deceso del superastro.

Prince murió a sus 57 años, fue encontrado en su casa Paisley Park el 21 de abril del 2017 inconsciente en un elevador, la autopsia arrajó que su muerte se debió a una sobredosis de fentanil –analgésico opioide 50 veces más potente que la heroína– hecho que sorprendió a todos los que seguían la carrera del astro, ya que era una persona con reputación de tener una vida limpia de drogas.

Aclaran su pasado

Todo aquel que siguió de cerca la carrera de Prince supo que el artista era muy cuidadoso con su vida personal, casi no daba entrevistas y mucho menos hablaba de sus problemas, divorcios, relaciones… tras su muerte, por medio de un libro The Most Beautiful Girl, su exesposa Mayte García revela los difíciles momentos que vivió junto al cantante.

“Comencé a escribir este libro hace años. Solo quería recordar mi niñez”, dijo García. “La gente me decía, específicamente después de mi matrimonio con Prince, ‘tienes que escribir un libro porque has tenido una vida loca’. La idea nunca fue hacer un libro revelador o hablar mal de mi relación y mi pasado. De hecho lo hice por amor, y entonces cuando él falleció realmente sentí la urgencia de hacerlo porque sé que mucha gente está publicando libros e historias, pero ninguna como la mía”.

Mayte no se perdía ninguno de sus conciertos, aunque para el cantante ella sólo era una más entre sus miles de seguidores. Todo cambió el día en que la madre de la bailarina envió al artista un video en el que su hija bailaba la danza del vientre. En uno de sus conciertos Prince la reconoció entre el público y la invitó al backstage. Las cartas y llamadas telefónicas siguieron al florecer una amistad, pese a sus 15 años de diferencia. Con casi 18 se convirtió en parte de su vida laboral. A los 19, era su amante y se casaron cuando ella tenía 22 y quedó embarazada dos meses después.

Cuando Mayte supo de la muerte del astro no lo podía creer, ya que a pesar de los rumores sobre abuso de sustancias, García dice que ella nunca vio a Prince consumiendo drogas.

Lo que sí sabe García es que “una vez fue trasladado al hospital para que le limpiaran el estómago tras desmayarse, argumentando que había mezclado vino y aspirina para aliviar una migraña. Hubo momentos en los que parecía como ‘loco’”, y una vez las pastillas de Vicodin de ella se perdieron, luego que perdieron a su bebé.

“Él nunca se quejaba de dolor. Nunca lo vi ebrio”, relata la bailarina de 43 años en el libro.

Seis días después de dar a luz, Mayte y Prince perdieron a Amiir –que significa Prince en árabe– debido a que padecía el síndrome de Pfeiffer.

“Sé que la pérdida de nuestro hijo fue realmente dura para él y recuerdo haber pensado: ‘Guau, esto realmente lo ha afectado, tengo que estar aquí para él’. Me fui por ahí, traté de estar ahí para él en lugar de preguntarle ‘¿qué es esto y por qué estás haciendo eso y de dónde lo sacaste?’. Ahora que soy mayor probablemente lo hubiera hecho, pero era un momento muy delicado”, finalizó.


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