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[Especial]

Al maestro, esposado, lo golpearon 58 veces

Uno de los policías, exmilitar, le aplicó la ‘llave china’ y lo mató

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Al maestro, esposado, lo golpearon 58 veces
Foto: Zócalo | Diana Rodríguez
Rosalío González | Luis Durón | Jesús Castro | Saltillo, Coah.- Los policías municipales involucrados en la muerte del maestro Rafael Pérez Hernández incurrieron en “un exceso de brutalidad”, ya que una vez sometido y esposado, los golpearon al menos 58 veces y uno de los uniformados, identificado como Óscar Villegas, un exmilitar, le aplicó la llamada “llave china” que finalmente lo mató.

Los testimonios vertidos por el Ministerio Público en la audiencia inicial del proceso en contra de los tres policías municipales, refieren que uno de los policías tomó por el cuello con su antebrazo a Rafael, mientras los otros dos imputados lo sostuvieron de las manos y las piernas a pesar de estar esposado. Con esta técnica de sometimiento, la víctima dejó de respirar y finalmente murió asfixiado.

Además, al practicar la necropsia al cuerpo del profesor fallecido, se localizaron múltiples lesiones graves, más de 58, entre las que destacan la destrucción de la parte frontal del cráneo por los golpes recibidos.

En el examen toxicológico realizado por el químico forense se pudo constatar que la víctima habría consumido mariguana antes de ser asesinado, lo que explica su comportamiento alterado, por el cual se pidió el apoyo a la Policía Municipal, pero a decir del Ministerio Público, el hecho de que el maestro estuviera bajo los efectos de una droga no justifica el exceso de brutalidad con que fue sometido.

Dan un emotivo adiós a profesor

Entre rosas blancas cubiertas de besos despidieron ayer al profesor Rafael Pérez Hernández, cuyos restos estuvieron acompañados por integrantes de su familia que viajó desde otros estados para acompañar su velorio y sepelio.

Según la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), Rafa murió asfixiado, una muerte violenta que nada tuvo que ver con la despedida tan llena de paz que le ofrecieron sus amigos, compañeros de trabajo y sus padres.

Durante la celebración religiosa, el presbítero dio palabras de consuelo a la familia, pero también se refirió a quienes la investigación apunta fueron los asesinos de Rafa, miembros de la Policía Municipal.

“Pedimos por aquellos que le hicieron daño a Rafael, sin que hagamos juicios contra ellos, porque todo se paga en esta vida, nosotros lo que debemos hacer es pedir misericordia por sus agresores”, dijo el sacerdote.



‘¡Presente!’

Después de su muerte, el profesor se volvió aún más querido de lo que era, la opinión pública se volcó en el apoyo a su familia para hacer justicia después de que el viernes vieron a su padre, con una fortaleza ejemplar, exigir la aplicación de la ley por la muerte de su hijo.

La misa de despedida se realizó en la capillas Renacimiento, donde la madre de Rafa cantó una canción para su hijo, “a mí me hubiera gustado cantar esta canción con mi hijo, pero no se puede, él ya está en otro espacio, en otro lugar”.

“Gracias a la vida que me ha dado tanto, me dio dos luceros que cuando los abro perfecto distingo lo negro del blanco, y en el alto cielo su fondo estrellado y en las multitudes el hombre que yo amo”, cantó entre sollozos la madre a Rafael, quien era profesor de música.

La canción, Gracias a la Vida, es de protesta, interpretada por las trovadoras de América Latina: Violeta Parra y Mercedes Sosa, y habla mucho de los pensamientos del fallecido profesor.

“Te vamos a recordar mucho compañero –dijo un hombre que improvisando pasó revista– amigo Rafael Pérez, ¡presente!; hijo Rafael Pérez, ¡presente!; camarada Rafael Pérez, ¡presente!”.



‘Nunca lo olvidaremos’

Desde el cúmulo de gente que se hizo alrededor del ataúd en la entrada del panteón Dolores, donde fue el sepelio, una mujer con voz tímida dijo que “nunca olvidaremos a Rafael porque dejó mucho amor en mi hijo, él lo ayudó mucho, fue su profesor”.

La mayoría de los asistentes vistió ropa blanca, como símbolo de paz y también una exigencia de justicia. “Les voy a pedir –solicitó el sacerdote– que tomen dos flores blancas para el sepelio, una de ellas la besen y se la lancen sobre el ataúd de Rafael y la otra la guarden para que la pongan en el altar de su casa, y pidan por él”.

La despedida en el panteón de Dolores resultó igual de emotiva, donde el padre de Rafa pronunció unas palabras respecto a la forma en que fue asesinado su hijo.

“El viernes, mucha gente me preguntó si tengo abogados para defender a mi hijo; nosotros, mi familia, no tenemos tanto dinero para eso, pero yo les respondía que sí, que sí tengo abogados defensores, porque cada una de las personas que supo del caso y que está con nosotros es un abogado defensor”.

El grupo de futbol donde jugó Rafael le entregó a sus padres el reconocimiento por los campeonatos que ganaron con él en el equipo y agradecieron por habérselos prestado en vida como deportista.



Entre música

Desde la capilla y hasta el último metro de recorrido que dio el ataúd de Rafa, estuvo acompañado por música, con canciones de despedida, gratitud y mucha tranquilidad, todas encabezadas por sus padres y el grupo musical Takinkai, fundado por Rafael Pérez Martínez, padre
del fallecido.

“Muchas gracias de todo corazón a quienes estuvieron y están al pendiente de mi hijo, tengo fe en que la justicia llegará, aunque Rafa ya no vuelva a estar con nosotros”, finalizó su padre, afectado por la pérdida.

Mandan al Cereso a 3 municipales

En la audiencia inicial del proceso en contra de los tres policías municipales celebrada ayer se dictó la medida cautelar de prisión preventiva por el delito de homicidio calificado en contra del profesor Rafael Pérez.

Los imputados Óscar Villegas, Julio César Olmo y Apolonio Vázquez, fueron ingresados horas después al Centro Penitenciario Varonil de Saltillo.

Intentan detener proceso

En la sala nueve del Centro de Justicia Penal de Saltillo, se dictaminó el control legal de la detención de los municipales, imputados por su participación en el homicidio del profesor.

De acuerdo con el alegato del Ministerio Público, Óscar Villegas fue quien estranguló a Pérez Hernández, utilizando su antebrazo para someterlo por su comportamiento agresivo, sin embargo, el policía se excedió en el uso de su fuerza.

Óscar Villegas fue señalado como el autor material del asesinato, mientras que Apolonio y Julio César fueron referidos como cómplices por auxilio simultáneo, luego que ayudaron a su compañero a someter hasta la muerte al profesor.

A pesar de que los abogados defensores de los policías intentaron detener el proceso asegurando y presentando testimoniales de que el Ministerio Público privó de la libertad a los imputados, la juez de control, María del Carmen Monsiváis Pechir, otorgó el control legal de la detención.

La defensa solicitó la duplicidad del término de la investigación que se extenderá a 144 horas y será el próximo jueves 17 de agosto a las 10:30 de la mañana donde se hará la audiencia de vinculación a proceso.

De acuerdo con los testimonios vertidos por el Ministerio Público en la audiencia inicial del proceso en contra de los tres policías municipales, estos cometieron un exceso de brutalidad en contra de su víctima, al ser sometido con una técnica llamada “llave china”, que usan los militares, karatecas y judocas y la cual requiere de un entrenamiento especial.

Uno de los policías tomó por el cuello con su antebrazo a Rafael, mientras los otros dos imputados lo sostuvieron de las manos y las piernas a pesar de estar esposado. Con esta técnica de sometimiento, la víctima dejó de respirar y finalmente murió asfixiado.

No se justifica

Al practicar la necropsia al cuerpo del profesor fallecido se localizaron múltiples lesiones graves, más de 58, entre las que destacan la destrucción de la parte frontal del cráneo por los golpes recibidos.
En el examen toxicológico realizado por el forense se pudo constatar que la víctima habría consumido mariguana antes de ser asesinada.

A decir del Ministerio Público, el hecho de que el maestro estuviera bajo los efectos de una droga no justifica el exceso de brutalidad con que fue
sometido.

El fiscal encargado del caso explicó que existen otras maneras de someter a un detenido, por lo que incurrieron en un delito.

Aseguran Castro ordenó ‘calentadita’

Filtran por redes sociales testimonio de policías municipales de Saltillo, denunciando que el director de la policía Roberto Castro fue quien ordenó darle una “calentadita” al profesor asesinado por elementos de la corporación, pero se les pasó la mano.

Abriendo un perfil anónimo a nombre de Juan Prz, una persona que se dijo ser policía municipal escribió que sabe lo que se habla dentro de la Comandancia en torno a lo que en realidad sucedió con el caso del maestro Rafael Pérez
Hernández.

“El director Roberto Castro Sifuentes sí tiene que ver con la muerte del profe, ya que fue quien ordenó a mis compañeros que le dieran una ‘calentadita’ antes de llevarlo a la comandancia, pero que se les pasó la mano y fue cuando les dijo que mejor lo llevaran a la Cruz Roja”, escribe el usuario.

Agrega que a pesar de ser quien ordenó el ataque, ahora que fueron acusados ante la Procuraduría por el homicidio del maestro, “los abandona a su suerte, sin darles algún tipo de ayuda en estos momentos”.

Expone además que se atrevió a hacerlo público porque algunos policías ya están cansados de que cada comandante les exija cuota no sólo para él sino para “ellos”, sin especificar a quiénes se refiere.



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