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hace 4 años
[Ramos Arizpe S

Ejército ‘revienta’ motín de obreros en Paredón

Protestan por condiciones laborales en construcción del Cefereso femenil; amenazaron con linchar a pasante de Medicina

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Saltillo, Coah.- Elementos del Grupo de Armas y Tácticas Especiales, así como de la Secretaría de la Defensa Nacional, irrumpieron ayer por la noche en la construcción del Cefereso femenil en el poblado de Paredón, luego de que unos mil 200 trabajadores se amotinaran alegando una presunta negligencia en la muerte de un compañero.

Exigiendo mejores condiciones de trabajo, los inconformes mantuvieron cautiva a una pasante de Medicina y amenazaron con lincharla. Por fortuna, elementos del Ejército Mexicano lograron rescatarla y ponerla a salvo.

Durante la violenta manifestación, los inconformes volcaron la carroza de una empresa funeraria y la incendiaron; también causaron destrozos en la enfermería y en varios salones, así como en la malla ciclónica del Cefereso.

Hasta el cierre de esta edición, las autoridades mantenían resguardado el centro penitenciario y no habían hecho detención alguna, pero trascendió que esperaban una orden para proceder al arresto de los principales responsables de la revuelta.

Disgusto laboral, el detonante

Trabajadores de la empresa Tradeco Infraestructura denuncian que los mantienen trabajando 12 horas diarias, por un salario de mil pesos semanales, que en ocasiones les depositan a la mitad.

Autoridades ministeriales recibieron el reporte del deceso alrededor de las 19:00 horas de ayer, cuando elementos de la Policía Municipal arribaron a la construcción del Cefereso y por la reja pudieron enterarse de la situación, ya que no les permitieron el acceso.

Los trabajadores reclamaron que la víctima, Margarito Juárez Victora, de 45 años, originario de Puebla, se había sentido mal por la tarde y acudió con “Brenda”, pasante de Medicina que se encarga de atenderlos.

La mujer recetó una inyección a Juárez Victoria y le recomendó que se fuera a dormir. Horas después, el hombre fue localizado muerto y encendió los ánimos de sus compañeros, quienes reclamaron una presunta negligencia e iniciaron la revuelta.

El reporte

Tras recibir el reporte, elementos de la Sedena se aproximaron al lugar, pero también les impidieron el paso. Al intentar acceder con el uso de la fuerza, los soldados fueron agredidos a pedradas, sin embargo lograron acceder para tomar a la pasante de Medicina y ponerla a salvo.

Ante la delicada situación, se activó el Código Rojo, pero las autoridades no pudieron  evitar que los amotinados volcaran e incendiaran la carroza de una funeraria local que acudió para trasladar el cadáver del trabajador al Semefo. Además causaron destrozos en la construcción y en sus dormitorios.

Fue por la noche cuando elementos del GATE y un contingente de la Sedena, así como de la Policía del Estado, llegaron para tomar el Penal en construcción. Los trabajadores se escondieron en sus dormitorios y se negaron a proporcionar información sobre los autores de la revuelta.

Tarde o temprano iba a tronar

"Qué esperaban, ya fueron muchas, no nos dan de comer, dormimos hacinados, no nos pagan lo acordado, comemos alimento en mal estado y el servicio médico es inexistente, Tarde o temprano esto pasaría”.

Ayer por la noche estalló una cruenta revuelta en que se vieron implicados los más de mil 200 trabajadores que construyen el nuevo penal federal en el Estado; la obra se ubica en el ejido Paredón, ubicado a 85 kilómetros de Saltillo.

Los obreros, quienes son originarios de los estados Chiapas, Puebla, Estado de México, Durango, Chihuahua principalmente, señalaron que parte de los problemas son que la empresa constructora Tradeco Infraestructura ha incurrido en una serie de anomalías las cuales desencadenaron ayer la cruel lucha interna en el campamento Alfalfa, ubicado a 13 kilómetros del ejido y a 500 metros de la obra federal.

“La constructora Tradeco Infraestructura nos contrató, nos dijo que nos pagaría mil pesos por semana, que nos alimentaría que tendríamos todo y hasta la fecha seguimos esperando”, afirmó otro de los manifestantes, quien se negó a dar sus generales.

Según los manifestantes, ellos eran obligados a trabajar jornada de 16 horas diarias, comer a un costado de las letrinas, debido a que el salón comedor se encuentra a un costado de las comunes, siendo este un foco de infección y de haber inconformidad de parte de un trabajador con la empresa, esta simplemente ignoraba y esperaba a que sencillamente abandonaran el campamento para no pagar lo conducente.

“Cuando necesitamos recurrir a la Clínica, nosotros debemos de poner de nuestra bolsa, no tenemos medio de transporte y cuando regresamos, tenemos que caminar de Paredón hasta el campamento y son 13 kilómetros de terracería”, aseguró Juan García, quien se desempeña como albañil en la mega obra.

El detonante de la revuelta fue que uno de los compañeros de los trabajadores murió de manera sospechosa, ellos señalaron que una negligencia por parte del médico responsable de la salud de los constructores.

“Margarito Juárez Victoria, de 45 años, era de Puebla; él se sintió mal, acudió con la encargada del departamento médico y ella simplemente lo inyectó y lo mandó a dormir a su cama, no le prestó atención, minutos después ya había muerto”, señaló Rolando, compañero de obra del occiso.

Los revoltosos aseguraron que el caso de Margarito Juárez no era el primer hecho anómalo en el que incurrió la empresa Tradeco Infraestructura, asegurando que cuatro personas habían ya muerto en el campamento y que otras tres se encontraban desaparecidas; además de señalar que la persona encargada del consultorio médico es solamente una pasante.

“Brenda es como se llama la persona esta, no cuenta con cedula profesional, no sabe que receta, aquí lejos de todo y ella no nos atiende”, aseguró un manifestante.

A consecuencia de que la persona que era señalada por “mala praxis” no enfrentó a los compañeros del occiso la revuelta creció hasta que se amotinaron en el interior de los predios, lugar a donde fueron en primera instancia elementos de la Policía Municipal ramosarizpense.

Los agentes activaron el Código Rojo, mismo que alertó a todas las fuerzas policiales del sureste del Estado, debido a que fueron superados en número y eran bombardeados con piedras, mismas que dañaron 14 automóviles que se encontraban en el exterior del predio.

Los primeros en apoyar a los agentes policiales fue un pelotón de 12 soldados, quienes arriesgando su integridad física ingresaron en el terreno hostil y lograron rescatar a la médico entre un mar de piedras.

Se desata el infierno

A consecuencia del rescate de la supuesta responsable del deceso del obrero, los internos del campamento comenzaron a desatar su ira en contra de las mismas instalaciones médicas y de una camioneta tipo minivan que se encontraba en el interior del lugar.

Las fuerzas del orden huyeron del lugar a consecuencia de la lluvia de piedras que lastimaron a tres personas y causaron miles de pesos en daños a las 14 unidades que se encontraban fuera.

Miles de proyectiles volaron por los aires y se impactaron en el edificio de consulta y en la camioneta; destrozando en primera instancia los anaqueles del interior de la oficina y posteriormente estrellando los vidrios.

Agentes del Ministerio Publico de la localidad se presentaron en la puerta del campamento y fueron recibidos a pedradas, hecho que generó que las autoridades ministeriales solicitaran ayuda de los cuerpos de reacción inmediata.

Repentinamente una turba de sureños decidida a causar más daños volcó su frustración en contra de la furgoneta, la cual fue volcada y posteriormente incendiada, ante el beneplácito de los centenares de inconformes.

No conformes con los destrozos ya consumados, la rabia de los presentes fue desatada en contra de dos transformadores de electricidad y una malla metálica.

Inicia el operativo de rescate de las instalaciones.

A las 23:45 horas elementos de la Sedena, GATE, Policía municipal y ministerial irrumpieron en el campamento, donde los disturbios ya habían cesado, iniciando de esta manera las averiguaciones conducentes con las cuales los elementos lograrían dar con los responsables de los sucesos.

El campamento Alfalfa fue asegurado por los elementos. Hasta el cierre de esta edición no habían personas aseguradas, asimismo las autoridades ordenaron el traslado del cuerpo de Margarito al Semefo, donde se le practicará la necropsia de ley.







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