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[Especial]

El peregrino de la misericordia cruza Monclova

Wojtek Jakowiec recorre el continente empujando sólo un carrito con lo más básico para subsistir

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El peregrino de la misericordia cruza Monclova
Durante uno de sus descansos en una parada de camiones, el peregrino polaco convivió con vecinos del ejido Primero de Mayo.
Escobedo, Coah.- Un peregrino polaco, devoto de la Virgen de Guadalupe, atravesó la tarde de ayer parte de la región Centro, procedente de Canadá, rumbo a la Basílica en la Ciudad de México a través de la carretera federal 57, formando con su andar junto a sus compatriotas, una cruz que abarca los tres países de América del Norte.

Wojtek Jakowiec, es quien forma parte de la peregrinación “Across América”, y desde el sábado comenzó a ser visto por los coahuilenses en la Ciudad de Piedras Negras, el domingo en Sabinas, y ayer acercarse a la Capital del Acero, procedente del ejido Primero de Mayo.

Fue durante uno de sus pocos descansos en una parada de camiones a la orilla del camino, que el peregrino mientras se tomaba selfies con algunos vecinos y daba la bendición a sus hijos, habló a Zócalo Monclova sobre su travesía.

Al no hablar español o inglés, el viajero usó una aplicación de traducción en su teléfono celular, explicando con ella que salió desde Edmonton en el país de la hoja de maple, rumbo a la Capital de nuestro país para visitar a la Virgen Morena, y formar con su travesía el madero vertical de la cruz en el mapa.

Por su parte, dijo, algunos de sus compatriotas están atravesando Estados Unidos, de San Francisco a Nueva York, para formar el madero horizontal de la cruz, todo como preparativo para el día internacional que celebra a la Virgen del Rosario, el 7 de octubre, fecha para la que deberá haber acabado su viaje.

Jakowiec, camina por la carretera empujando un carrito donde lleva agua y algunas otras cosas necesarias para subsistir, el viajero no acostumbra aceptar ayuda, pero ve con buenos ojos el que la gente le ofrezca comida y agua, aceptando en alguna ocasión probar la cocina mexicana.

Pegado a su carrito, el peregrino lleva un mensaje para los mexicanos, pidiéndoles que difundan el mensaje de oración, dando gracias por su recibimiento y pidiendo además que no ocupen demasiado de su tiempo para poder cumplir con la agenda en su visita a la Virgen del Tepeyac.

El devoto de la Madre de Dios, señaló que su viaje a la Ciudad de México se debe a que para el mundo de la fe, la aparición de la Virgen a Juan Diego es de importancia internacional, donde el objetivo es difundir la oración más allá de sus motivaciones personales, de las que no quiso hablar.

Para hacer la travesía desde Canadá y cruzar gran parte de nuestro país, dijo se requiere de una importante preparación física y mental, pero tener fe es lo fundamental.

LA SAGRADA COMPAÑÍA

Tras descansar y convivir con familias de Estación Hermanas en la parada de autobuses, cerca ya de las dos de tarde, el peregrino polaco volvió a colocarse el calzado que le había sacado numerosas ampollas, para luego, ataviado con una camisa de manga larga y un sombrero de paja, lanzarse de nueva cuenta a la carretera, donde de cada tanto se detuvo para saludar y tomarse una fotografía.

Además de la Virgen grabada en su camisola de luces reflejantes, el viajero lleva consigo un cuadro de madera grabado con la leyenda “El mundo de la civilización del amor, en la que cita una frase de Juan Pablo II, y se dibujó un mapa que muestra el origen del peregrino, además de indicar la página donde se puede obtener mayor información; “www. idzieczlowiek.pl”.


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