×
hace 2 meses
[Ruta Libre]

El Tema de la Semana: Asesinado a los 15

La muerte de Luis Miguel deja en evidencia la falta de seguridad en las colonias

Imprimir
El Tema de la Semana: Asesinado a los 15
Foto: Zócalo | Staff
Saltillo, Coah.- Luis Miguel murió de varias puñaladas mientras bebía un refresco afuera de una carnicería. Luis Miguel tenía 15 años cuando intentó desesperadamente pedir ayuda antes de que la vida se le fuera y su cuerpo quedara tendido en medio de una calle llena de baches.

Luis Miguel acababa de terminar la secundaria y tenía como ilusión ser arquitecto. Le gustaba la construcción y desde pequeño ayudaba con lo que podía como albañil. Quería ayudar a su madre con los gastos de la casa, por eso tenía claro que una manera de hacerlo era continuar con sus estudios.

Los motivos de su asesinato aún no quedan claros, pero lo que sí es que su muerte generó una ola de indignación en la comunidad por muchas cosas. Generó también una inmensa rabia y una infinita sed de justicia en su madre, quien aseguró que no descansará hasta que los culpables de la muerte de su hijo estén en la cárcel sin importar si en ello se le va la vida, aun si es por represalias.

Cuando ocurrió el ataque, Luis Miguel esperaba a su novia. Su madre, Norma, señala que fueron varios los que asesinaron a su hijo. En un principio se había manejado que el culpable sería un sujeto al que apodaban “El Cabrito”, un temido pandillero de la colonia Niños Héroes y alrededores.

A los poco días se supo que habían detenido a un hombre al que apodan “El Fide”, de 20 años, pero según la versión de los testigos el sospechoso no coincide con las características de alguno de los culpables. Dicen que incluso habría sido una mujer quien lo sujetaba mientras otros dos lo apuñalaban.

José Fidencio Castillo, el nombre real de “El Fide”, fue liberado el viernes porque las pruebas que había en su contra carecían de sustento, además de que se logró comprobar ciertas irregularidades en el proceso de su detención.

La muerte de Luis Miguel lo deja es en evidencia la inseguridad que impera en la zona. Las pandillas son uno de los grandes problemas que se viven en algunas de las colonias de la ciudad. Sus constantes enfrentamientos son un tormento para los vecinos, quienes tienen que cuidarse de no quedar en fuego cruzado. Otros son amenazados y amedrentados.

También revela el endeble proceder de la autoridad para hacer que las víctimas de homicidio reciban la justicia que se merecen.



Imprimir
te puede interesar
similares