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hace cerca de 6 meses
[Piedras Negras]

Ellos son verdaderos ejemplos de paternidad

Hoy en el marco de la celebración del Día del Padre, se presentan historias de vida llenas de orgullo...

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Ellos son verdaderos ejemplos de paternidad
Piedras Negras, Coah.- Ellos son los que protegen, los que dan fortaleza, los que proveen al hogar, los que trabajan y parecen incansables, unos superhéroes sin duda. Son los padres a quienes a veces no se les reconoce su amor.

Hoy en el Día del Padre, en esta conmemoración Zócalo celebra a todos los papás por su cariño muy especial, su educación y su fuerza.

La celebración del Día del Padre se remonta a la Edad Media, donde la paternidad se celebraba el 19 de marzo, el día de San José, porque él fue el padre putativo de Jesús, no obstante, la fiesta actual se originó a principios del siglo XX.

Hay quien indica que la autoría pertenece a Sonora Dodd de Washington, quien era hija de un padre viudo que la crió a ella y sus hermanos, por lo que hizo una campaña para incentivar la celebración a los padres, lo cual apoyaron congregaciones religiosas y se tuvo la primera celebración en Spokane, Washington, el 19 de junio de 1910.

En México, se celebró posterior a ello, pero independientemente de cómo se originó, este es un día para celebrar la figura paterna, a los padres, padrastros, abuelos para demostrarles lo importantes que son en nuestras vidas.

Mediante algunas historias de papás que son un ejemplo de paternidad, hoy felicitamos a todos los padres.


PAPÁ MÉDICO

Para el médico ginecólogo y obstetra Carlos Daniel Martínez García, el ser papá es una bendición que Dios da, aunque subraya que no solo es engendrar a un hijo, porque hay hijos que nacen del corazón.

“No solo es engendrar a un hijo, sino llevarlo a cabo, me ha tocado ser testigo de muchos nacimientos, donde no es el papá biológico y te dan cátedra de cómo ser un papá, cómo cuidar una mamá, cómo cuidar un bebé”, resaltó.

“Una comparación para mí es el señor San José, la forma de proveer a la familia, de protegerlos, de estar al pendiente aunque te divorcies”.

El médico es papá de tres pequeños: Carlitos de 13 años, Dibany de 12 y Dafne de 9.

Sus momentos más felices han sido el verlos nacer, tenerlos en casa y mayormente cuando le dijeron papá por primera vez.

La mayor dificultad que ha enfrentado es pasar por un cáncer, aunque no sintió temor ni nada.

“Tengo un papá que es Padre Celestial, así como yo proveo a mis hijos, también él y me lo demostró, creo que en mi vida el paso más difícil fue pensar en ellos, pero a la vez te soy sincero nunca sentí temor, porque ¿quién los va a cuidar mejor más que Dios? y yo no puedo ser eterno”, comparte.

A los 27 años recibió la noticia de que sería papá. Cuando tuvo a su primer hijo hubo algunas dificultades pues le habian detectado un quiste en la cabeza, lloró, pero luego rectificó pues no importaba si era especial o no, lo amaría con todo su ser. El quiste desapareció.

“Entiendes que como venga lo vas a amar, no improta si es especial si le tengo que operar o cambiarle los pañales a los 20, 30 años, no importa es mi hijo”, expresa.

Hoy en día se esmera por dar un buen ejemplo a sus hijos, por darles tiempo de calidad, proveer, estar en cualquier dificultad y dar un buen consejo, así como inculcarles el amor a Dios.


PAPÁS BOMBEROS

Antonio Medina Ramírez tiene 25 años trabajando como bombero y para él es todo un regocijo y alegría tener hijos, es padre de tres hombres, abuelo y bisabuelo.

Para Antonio el ser papá es estar al pendiente de lo que sus hijos necesiten en cualquier circunstancia, estar presente para resolver problemas aunque ya estén grandes y casados.

Solo ha enfrentado un momento difícil, cuando lo operaron del corazón, pero gracias a Dios salió adelante: “Nuestro padre Dios me dio una oportunidad más”.

Sus hijos José Alonso, Antonio y Rolando, resalta que le han dado mucha felicidad y orgullo.

El bombero Juan Francisco Macías Pérez de 43 años de edad, tiene un hijo de 10 años, Juan Valentín Macías Plata.

“Es una gran felicidad saber que tienes un hijo, sangre de tu sangre”, dijo.

Cuando le dieron la noticia que su esposa Sandra Plata estaba embarazada, fue la mayor felicidad de su vida.

Es difícil combinar su trabajo con su paternidad, pues indica que a veces hay días especiales para su hijo como los eventos de escuela o sus cumpleaños, pero el poder proveer y que a su hijo no le falta nada, lo vale.


PAPÁ PAYASO

Resalta Gabriel Ortiz, conocido como el payaso “Peterete”, que el ser papá es una responsabilidad enorme, porque los papás, como las mamás, tienen la facultad, necesidad, deber y derecho de criar a sus hijos.

“No hay escuela para padres y madres, aunque en algunos lugares digan que sí, la realidad te dice que tienes que ir haciendo el trabajo de la enseñanza como te vienen las situaciones”, apuntó.

Se convirtió en papá a los 20 años de edad y supo que ya no era solo él: “Dejas de pensar en ti, por pensar en alguien más y tu vida se reduce a querer, amar, proteger, educar y tratar de dar todo por un nuevo ser”.

Lo más difícil de ser papá es ahora que sus hijas ya crecieron, el desprenderse, el tener que soltarlas.

“Soy papá de dos preciosas princesas, una ya me hizo abuelo afortunadamente, ahora tengo otros hijos prestados, los nietos y otra pequeñita que va a cumplir 18 años”, apuntó.

El tener la profesión de payaso fue una maravilla al combinarlo con el ser papá, porque indica que sus hijas no tenían que salir afuera para buscar distracciones, “Yo era su juguetote y todos mis juguetes eran sus juguetes, la mayor por ejemplo a los dos años ya traía mi peluca y mis zapatos de un lado a otro”, agregó.

Ahora disfrutan el trabajo con él, ya que son la primera generación de su familia de payasos.

Sus hijas forman parte de su grupo Happy Faces y sus pequeños nietos ya quieren seguir los pasos de su abuelo quien tiene casi 30 años como payaso.



PAPÁ DIVORCIADO

Cuando estaba pequeño y escuchaba que a los demás niños les preguntaban qué querían ser de grandes, él ya tenía su respuesta, no quería ser bombero o policía como la mayoría. Jorge quería ser papá.

Jorge Leyva es un papá que aun cuando la vida lo llevó a un divorcio, tiene muy claro que siempre va estar cerca de su pequeña “Sakito”, su hija quien es su adoración.

“Siempre quise ser papá, como no tuve una figura paterna, siempre mi mamá, abuela y tía convivieron conmigo y un tío, siempre quise ser papá, estar con mis hijos, cuidarlos, ser parte de la educación de ellos”, compartió.

“Me encanta ser padre, más de esta hija que tengo”.

Cuando la mamá de su hija le dio la noticia fue en un momento muy emotivo, ambos estaban tristes porque les acababan de matar a una mascota, un conejito, pero la noticia que le dio ella con un biberón y una prueba de embarazo positiva se tornó a una felicidad inmensa.

Para Jorge, todos los momentos que ha vivido al lado de su pequeña hija Isabella Leyva Ayala, es lo más hermoso de su vida. Así como la sonrisa que le ofreció su “Sakito” cuando un día iba al trabajo.

Lo más difícil fue cuando la mamá de su hija estaba con ocho meses de embarazo y la intervinieron por preeclamsia, fue una angustia indescriptible.

“Yo no quiero ser el papá que da el dinero solamente, trato de estar presente mucho para mi hija, en los festivales ahi estoy, en la ayuda con su cumpleaños ahi estoy, voy cada tercer dia a verla y la tengo todo el domingo”, comparte.

Su familia le dicen el Papá Luchón y desde que se separó los lunes, miércoles y viernes son sus días sagrados, incluso apaga los datos, solo deja el celular prendido por alguna emergencia, pero está al 100 para atenderla y encargarse de ella.

Agradece mucho y respeta mucho que la mamá de su hija lo deje etar con su pequeña.

Así Isabella quien recibió el mote de “Sakito” desde que estaba en el vientre de su mamà cuando solo veían un “sakito” en el ultrasonido, es hoy una niña feliz, inteligente y muy intuitiva.

Juegan mucho a las escondidas, a las carreritas gateando y a Buzz y Buddy que son sus personajes favoritos.


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