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hace 1 mes
[Arte]

En Séance enfrentan sus creencias

El performance inglés Séance ofrece una experiencia activa y sensorial

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En Séance enfrentan sus creencias
Saltillo, Coah.- En Séance la oscuridad es un océano que envuelve y ahoga al espectador. El silencio es el único acompañante que tiene un grupo de personas que, encerrado en un pequeño espacio, pierde sus creencias en este performance sensorial que busca romper los límites de la realidad y la fantasía, la razón y la fe.

El evento, dirigido por David Rosenberg y Glen Neath y presentado en México por Malanoche, tuvo una presentación privada la noche del pasado jueves en la Universidad Carolina. Un contenedor blanco y un anuncio en neón es todo lo que los directores necesitan para dar forma a un sitio alejado del mundo, donde atrapan y apresan a quienes aceptan introducirse en él.

“Séance es un ejercicio de llevar el teatro a las afueras de estos lugares. La intención es acercar una experiencia activa y sensorial, como suelen ser los performances o algunos tipos de teatro. Queríamos que estas personas tuvieran un espectáculo breve, pero muy fuerte, a diferencia de la hora en la que se pueden sentar en el teatro”, señaló Rosenberg, quien conversó con Zócalo sobre este evento que inició en Inglaterra y Australia producida por Darkfields.

Dentro del contenedor se encuentra una mesa larga cubierta con un mantel blanco sobre la que, durante 15 minutos, los asistentes colocarán sus manos, una hilera de sillas a cada uno de los lados, además de audífonos para los invitados a “la sesión”.

El escenario recuerda a una vieja casa del 1800, época en la que el esoterismo se encontraba en su punto más álgido en Inglaterra y Estados Unidos.

Al límite

Séance inicia cuando todos los asientos están ocupados y se apagan las luces, se cierra la puerta y los asistentes se colocan los auriculares. Es entonces cuando la soledad se apodera del cuerpo y mente de quien vive dentro de ese universo de pastosa oscuridad, un negro tan profundo que casi puede sentirse sobre la piel.

La función de los audífonos es ofrecer una voz que guía al escucha hacia un estado de tranquilidad para que la mente se abra a las posibilidades que este microuniverso le ofrece a su cuerpo y a su psique. La respiración es crucial: inhalar y exhalar de manera profunda permite empaparse de esa atmósfera negra.

Por otra parte, el sonido 3D abre una puerta hacia un lugar alejado de quienes decidieron por voluntad propia participar en la sesión. Los vellos de los asistentes se erizan en los primeros minutos y el pulso se acelera. con la sensación de completa soledad, el cuerpo es lo único que permite saber que aún se vive.

“El performance no fue planeado para que diera miedo. Hay implicaciones más interesantes como el aspecto filosófico sobre las creencias, que mantiene el evento en sí mismo.

“Por medio del audio que se escucha, las ideas en las que uno cree se ponen a prueba y se llevan a sus límites, es ahí cuando piensas sobre qué es real y que no, eso es lo que realmente se busca. Aún así es imposible no evitar las emociones y el miedo es de las más primitivas en ese sentido. Es un medio de defensa físico pero también emocional y, aquí, quizá espiritual”, explicó Rosemberg.

Performance intenso

Cuando el miedo entra en el cuerpo el estómago se encoje y la tensión es sensible; la piel es más receptiva a lo que la rodea y a la temperatura, a si alguien está frente a ella, al lado o detrás. Todo aquel que navegue en el interior de las turbias aguas que guarda Sánce, aceptará también mojarse de lo que hay en lo más profundo de sí mismo en una especie de interiorización en el que el sonido y la falta de luz lo obligan a caminar a tientas, a dudar y escoger con cautela el próximo pensamiento, la siguiente palabra, su nueva respuesta.

“Queremos que los visitantes se pongan en contacto con ellos mismos. No es un performance de terror, pero sí algo muy intenso. Hemos recibido muchos comentarios del mismo público hacia el acto. Pienso que el arte, si bien tiene que incomodar, es también un medio para enfrentar de manera segura a nuestros temores, pero también para reflexionar sobre lo que es verdad o lo que es mentira. Séance busca plantar esa duda en completa oscuridad y en una soledad inventada”.

Quien decide entrar a este prisma de metal en medio de una región boscosa sabe que lo hace acompañado, pero con la advertencia de que podría quedarse completamente solo al traspasar el umbral.

Esta experiencia se presentará próximamente en Monterrey, antes de regresar a Saltillo. Para conocer más sobre esta propuesta artística, se puede consultar la página de Facebook SÉANCE México.


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