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hace 6 años
[Edomex]

Invade a cueva brujería, satanismo y perros

Las 60 cuevas del Cerro de la Estrella son escenario de todo tipo de rituales

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México, DF.- Las 60 cuevas del Cerro de la Estrella son escenario de todo tipo de rituales. Curanderos realizan sus “trabajos”, adeptos a la santería hacen sus ritos, y algunos más, en broma o en serio, invocan al demonio, principalmente en la llamada Cueva del Diablo.

Ubicada en la parte alta del cerro, es objeto de fascinación porque la leyenda de los lugareños dice que quienes entran ya nunca salen, pero si alguien logra escapar, lo hará con un tesoro en sus manos.

“Hay satánicos que vienen en la noche para hacer sus brujerías, y también son santeros que tienen sus creencias y hacen sus rituales, ¿con qué sentido? No lo sé, para invocar al Diablo, quizá”, relata Darío Cocoletzi, residente de la zona desde hace 60 años.

Nadie sabe con certeza qué tan profundo es, aunque basta con lanzar una piedra y escuchar su larga caída para que los visitantes den unos pasos hacia atrás, previniendo un resbalón inesperado.

La reja que tiene no impide que las personas puedan entrar a la cueva, en donde aún se ven vasos vacíos y envases de cerveza.

Sobre la Cueva del Diablo hay otra leyenda que habla de un demonio que se aparece por la noche, y una más dice que se trata de un túnel que llega a un lugar imposible de acceder al norte de la ciudad.

“Son muchas las historias, dicen también que si logras sobrevivir llegas a un lugar en el norte, pero al final todas son sólo leyendas, nadie ha regresado, muchos han entrado y nunca salieron”, dice Cocoletzi.

En otra cueva hay un camino delimitado por rocas y macetas que conducen a una cruz de bambú y adornada con flores, de unos 50 centímetros de alto por 35 de ancho, donde también había una representación de la Última Cena, otra imagen de Cristo y una de la Virgen de Juquila.

Restos de santería

A unos 120 metros del sitio donde fueron hallados dos cuerpos, una cueva tiene un círculo de rocas de al menos 2 metros de diámetro con cenizas y carbón en el centro, y otros tres más pequeños una pizca de sal. Al fondo había 3 velas encendidas y una vasija de barro, mientras que en las paredes se observaron al menos 6 siluetas de manos elaboradas con pintura roja.

Dentro de otras cavernas hay más piedras colocadas en círculos, basura y cables quemados, cobijas y restos de al menos cuatro fogatas.

Los rituales, cualquiera que sea su objetivo, no tuvieron nada que ver en la muerte de las cinco personas atacadas por perros en el Cerro de la Estrella, de acuerdo con funcionarios de la Procuraduría General de Justicia del DF (PGJDF).

En ninguna de las averiguaciones previas se menciona que las víctimas de los homicidios hayan acudido al Cerro para participar en los rituales.

Aunque un hombre identificado como Ricardo declaró ante el MP que alguna vez vio a Shunashi Elizabeth Mendoza acudir a rituales en el cerro, no pudo proporcionar datos específicos sobre los días o lugar donde la observó, y ni siquiera pudo dar la descripción física de la mujer, que murió atacada por perros junto con su bebé de 8 meses.

Las autoridades han capturado 54 canes en la zona, pero buscan al resto en las cuevas, que podrían utilizar como guaridas.

Rituales satánicos: otra línea de investigación

Agencias

Las muertes ocurridas en el Cerro de la Estrella atribuidos por las autoridades capitalinas a la jauría de perros ya cuenta con otra línea de investigación.

Un individuo condujo ayer a agentes de la Policía de Investigación a una cueva en el Cerro de la Estrella, donde presuntamente se realizan ritos satánicos, lugar al que supuestamente acudía la mujer que falleció con su bebé por mordeduras de perro el 29 de diciembre pasado.

Autoridades de la Procuraduría capitalina informaron que dicho sujeto —de quien no se reveló su identidad—, fue entrevistado por los detectives que investigan las muertes ocurridas en la tercera sección de la colonia Valle de Luces, en Iztapalapa.

En el lugar fue ubicada una cueva acondicionada para llevar a cabo actividades esotéricas, donde se detectaron amuletos y piedras formando símbolos propios de esas prácticas. También hay altares improvisados.

“Acá en el cerro pasan muchas cosas, son cosas anormales. ¡Ah!, ustedes saben, son ritos satánicos y todo eso acá arriba, en las cuevas sobre todo”, comenta una señora que vive a unos metros de donde fueron encontrados los cuatro cuerpos.

Las autoridades informaron ayer por la mañana que hay una quinta víctima, se trata de una joven de 15 años que murió el pasado 16 de enero. También le atribuían su muerte a una jauría de perros, ya que el cuerpo presentaba varias heridas por mordidas de canes.

Sacrificios humanos

Otras personas de la zona dijeron que solían ver a personas extranjeras (rubios y altos, los describieron), con túnicas naranja, a orar y luego adentrarse en el cerro hasta caída la noche, pero ya no regresaban. Suponen que descendían por otro lugar.

“Hay gente que sube y ha encontrado muchos objetos de los trabajos que hacen (las personas); la mayor parte de la gente (que vivimos aquí) pensamos en eso, en que son sacrificios humanos”.

Sin embargo, negó estar relacionado con el deceso de Shumashi Elizabeth Mendoza Caamal y su bebé, pero no se descartó que pueda aportar más datos que ayuden a esclarecer lo sucedido el 29 de diciembre.



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