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[Arte]

Joselo Rangel, un escritor impuro

El guitarrista de Café Tacvba comparte los detalles de su primera novela

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Joselo Rangel, un escritor impuro
Guadalajara, Jalisco.- ¿Qué pasaría si un grupo de rock llegara a un téibol, y una de las bailarinas se pareciera a la novia del vocalista? Con esta idea en mente Joselo Rangel dio forma a la banda Los Desesperados, que tras su primera aparición en un cuento que el músico subió a su blog, deseaba regresar al escenario con, digamos, una serie de presentaciones mucho más amplia.

“No tenía intenciones de escribir una novela, ya tenía el sueño pero pensaba que iba a necesitar más fuerzas, clases, alguna cosa así. Todo nació con un cuento, lo que es el primer capítulo del libro, que para mí fue un detonador muy fuerte. Me dije, en esta historia puedo contar las cosas que me interesan: la lealtad, estas reglas no dichas de una banda que son las de una pandilla”, relata el guitarrista de Café Tacvba.

Después de escribir la historia, pasaron los días y Joselo seguía pensando en los tres integrantes de la banda, preguntándose “¿qué va a pasar con estos tipos?”.

“Cuando escribo un cuento, lo que escribo es la historia y ya. Pero me gustó la banda, los personajes, la resolución y pensé que daba para más. La única forma de saber a dónde iba todo era escribiendo, así que se me ocurrieron otros personajes, iba escribiendo otros cuentos y así se fue conformando un universo. Amigos que leyeron el texto me dijeron que estaba construyendo una novela. Entonces, fui trabajando hasta que todo vio la luz como novela. Me di cuenta de que hacer una novela no era tan difícil como yo pensaba, el chiste es ponerse a escribir”, añade el autor de One Hit Wonder.

Así nació Los Desesperados, Una Novela de Rock, Amor y Ovnis (Seix Barral, 2018), que si bien utiliza la experiencia que tiene el autor en el mundo de la música, no está basada en anécdotas o datos autobiográficos.

“Esto es ficción, lo puedo decir con toda honestidad y no tengo problema. Nadie puede llegar a demandarme, ni a reclamarme, ni a golpearme, ni a decirme ‘estás contando algo mío’. En realidad todo son invenciones.

“Claro, tomo cosas del ambiente musical, juego mucho con los arquetipos, hay chistes de bateristas que a nosotros, que conocemos bateristas, nos dan mucha risa, lo mismo que de bajistas y vocalistas. Hay una relación del ser humano con su instrumento que nos define mucho. No hay anécdotas, ni nada autobiográfico, pero sí este conocimiento de un ambiente en el que yo me desarrollo”, apunta el compositor, que visita la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) para presentar esta primera novela.

El futuro está en la mezcla

Mientras Los Desesperados se abren paso en la escena mexicana, un asteroide se acerca a la Tierra. Y es que en este espacio donde suena el rock y no falta la lucha de egos, también hay sitio para la ciencia ficción.

No es gratuito, Joselo es fan de Philip K. Dick –posee una colección de primeras ediciones del autor norteamericano- e incluso nombró a su hija Úrsula en honor a la escritora Úrsula K. Le Guin.

“Mis primeras lecturas fueron ciencias ficción, crecí leyéndola. Soy un obsesivo, me he leído a la mayoría de los autores clásicos, a los nuevos, estoy suscrito a una revista de ciencia ficción, leo los premios Hugo y Nébula de cada año. Aunque esta novela no es de ciencia ficción como tal, ya me llegaron a decir que estoy mezclando varios géneros, pero en realidad no me di cuenta, lo hice de manera natural.

“Si alguien ve mi biblioteca encontrará biografías de grupos de rock, mucha ciencia ficción, literatura gringa, canadiense, sudamericana, leo muchas cosas. Creo que es una especie de caldo de cultivo y todo eso tiene salida en este texto. Siento que, al menos para mí, esa es la forma correcta de escribir. Estoy escribiendo ahorita una novela y de pronto descubro que tiene elementos fantásticos que me saco de la manga porque es lo que me interesa, aunque la historia que esté contando se base en la realidad. Soy ese tipo de autor, que toma de aquí y de allá para contar una historia”, relata.

Este cruce entre géneros ha marcado la trayectoria creativa del músico. Abrazar las influencias y mezclarlas con los propios intereses ha dado forma a las canciones y relatos de Joselo. Como dice la canción de Jarabe de Palo: “En lo puro, no hay futuro”.

“Cuando empezamos Café Tacvba, Rubén y yo decíamos que no podíamos hacer un rock purista porque somos mestizos y teníamos un montón de influencias de música mexicana, tropical. Muchos grupos en nuestra época decíamos lo mismo, como La Maldita Vecindad o Caifanes, éramos bandas que tomábamos cosas de todos lados. Ahora lo que hicimos parece muy natural, porque todo mundo está en eso, pero en ese momento era raro, se hacía rock de determinada manera, con ciertas reglas, muy cerrado todo. Para nosotros eso era antinatural, lo natural era la diversidad, tomar de dónde quisiéramos siempre y cuando nos sirviera para hacer una canción y comunicar.

“El mundo ya cambió, y creo que para bien. Hay muchos jóvenes a los que nos les importa escuchar reguetón y rock, percibo que la mayoría puede escuchar mucho tipo de música y creo que es gracias a las plataformas de streaming, que puedes escoger y tienes una cantidad de opciones que puedes mezclar. Esto que yo hice (en la novela), lo hago de manera natural y veo que estos autores también. Esta línea divisoria entre alta literatura con el pop se borra de repente”.

El músico sigue escribiendo. Esta incursión en el ambiente de los libros lo tiene muy satisfecho, incluso ha ganado nuevos fanáticos gracias a One Hit Wonder y Los Desesperados.

“Me satisface mucho, me siento bien escribiendo, me voy conociendo a mí mismo, voy mejorando. Quiero seguir perfeccionando el oficio, porque para cualquier cosa que hagas necesitas oficio, seguir haciéndolo. El mismo libro de Murakami, De Qué Hablo Cuando Hablo de Escribir, dice cualquiera se sube al ring y se echa una pelea, pero aguantar varias es totalmente distinto. Cualquiera escribe un libro, pero escribir muchos es diferente. Yo quiero eso, quiero escribir un montón de libros y seguir en esta lucha. He encontrado lectores que se me acercan y me dicen ‘me encantó tu libro, a tu banda la odio, pero tú me gustas como escritor’. Entonces hay algo que estoy haciendo bien”, concluye entre risas.


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